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Tarjetas black: corrupción condena a Blesa a seis años de cárcel y Rato a cuatro

El caso arrancó en diciembre de 2013 gracias a una investigación de eldiario.es y una fuente derivada por el Partido X) recibió una filtración masiva de casi 8.000 correos procedentes del buzón de Miguel Blesa. Aquella filtración dio lugar a la investigación Los Correos de Blesa y dentro de la criba que hizo el equipo de redacción de este medio una misiva ha terminado llevando a la cárcel a los súperbanqueros españoles.

Era un correo fechado el 1 de septiembre de 2009 en el que el secretario saliente del consejo de Administración (Enrique de la Torre) informaba a su sustituto (Jesús Rodrigo) de las remuneraciones en los órganos de Gobierno de la entidad madrileña. En el correo se detallaba lo que cobra cada consejero. En copia estaba Miguel Blesa, quien supuestamente había pedido que se transmitiera esta información.

Se considera que los dos presidentes de Caja Madrid y Bankia fueron autores del delito de apropiación indebida y de administración desleal y resto fueron colaboradores

Tarjetas Black. Una era de corrupción condenada eldiario.es

La Audiencia Nacional ha condenado al expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa a seis años de cárcel y al expresidente de Bankia Rodrigo Rato a cuatro años y medio como autores de un delito continuado de apropiación indebida en el caso de las tarjetas opacas de la entidad financiera.

El tribunal ha condenado también a los otros 63 acusados como colaboradores del mismo delito por contribuir todos ellos a la merma del caudal de la entidad bancaria entre 2003 y 2012 en una cantidad que asciende a 12 millones de euros. Las penas impuestas en el fallo de la sentencia [.pdf] de las ‘tarjetas black’ a exconsejeros y exdirectivos oscilan entre los tres meses y los seis años de cárcel. Tras las de Blesa y Rato, quien en declaraciones a Europa Press ha anunciado que recurrirá la sentencia, la más alta es la del expresidente de Caja Madrid José Antonio Moral Santin, condenado a cuatro años.

En el caso del ex director general de medios Ildefonso Sánchez Barcoj, además de colaborador, la Audiencia le considera cómplice de la mecánica desarrollada con las llamadas ‘tarjetas black’ y le condena a dos años y seis meses. Blesa, Rato y Barcoj, sin embargo, son absueltos del delito de administración desleal por el que también fueron juzgados.

La sentencia, de 259 páginas, considera probado que primero Blesa y después Rato -exvicepresidente del Gobierno con José María Aznar y ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI)- dirigieron una operativa llevaba a cabo por Barcoj por la cual se entregaban las tarjetas VISA opacas a consejeros y directivos para sus gastos personales sin necesidad de que los justificaran a pesar de que no era legal.

Blesa y Rato, “lejos de cuestionar a qué respondía la emisión de las tarjetas coorporativas que posibilitaron la salida ilícita de fondos de la entidad, se rindieron a una práctica que dilapidaba el patrimonio gestionado”, afirma el tribunal.

“Uso particular” de las tarjetas por parte de los condenados

El tribunal destaca que los condenados que pertenecían a los órganos de gobierno de Caja Madrid y luego Bankia hicieron uso las tarjetas a pesar de que sabían que la única remuneración “prevista legal y estatutariamente” eran las dietas.

Los gastos generados con ellas no se incluían dentro de las relaciones contractuales ni figuraban en los certificados para la declaración del IRPF como las dietas, “lo que era perceptible por los acusados”. A pesar de ello, todos los ahora condenados “les dieron el uso particular que tuvieron por conveniente contra el caudal de Caja Madrid, contribuyendo con su proceder a la merma del mismo propiciada por el acusado Miguel Blesa” recoge la sentencia.

El montante dinerario no figuraba en el certificado de haberes que Caja Madrid facilitaba para la declaración del IRPF

En el relato de los hechos probados, la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional explica que en 1988, durante la presidencia al frente de Caja Madrid de Jaime Terceiro, que declaró como testigo en el juicio, se acordó dignificar las retribuciones de los consejeros a través de una tarjeta VISA para completar las dietas que ya recibían.

Con la incorporación de nuevos consejeros en 1995, Terceiro informó de que estas tarjetas eran exclusivamente para gastos de representación, en el desempeño de su función de consejeros.

Blesa “propició” el uso de las tarjetas opacas

Sin embargo, cuando Miguel Blesa se colocó al frente de la entidad en 1996 además de la tarjeta para los gastos de representación “se atribuyó a sí mismo” otra corporativa “al margen de sus retribuciones convenidas contractualmente, para dedicarla a atenciones netamente personales, en detrimento, con el uso que se le dio del caudal de Caja Madrid”.

La sentencia relata que Blesa como presidente “propició” que a los miembros del Consejo de Administración y a los integrantes de la Comisión de Control se les facilitara una VISA de empresa contra la que disponer sin justificar el gasto “viabilizando así una percepción dineraria que acrecentaba su dieta”.

Blesa propició que se les facilitase una tarjeta VISA de empresa contra la que disponer sin justificación del gasto

La Audiencia Nacional considera probado que cuando Rodrigo Rato accedió a la presidencia de Caja Madrid en 2010 “mantuvo la misma dinámica” después de ser informado de las tarjetas en cuestión.

Según la sentencia, se atribuyó a sí mismo una de estas tarjetas “sin amparo en su paquete retributivo, evidenciando además por las condiciones de uso, lo que no le impidió el empleo que el dio contra el caudal de la entidad“.

Ampliaciones de límite para “fiestas o vacaciones”

Los beneficiarios de las tarjetas las recibían con un límite mensual y otro anual que podía ser modificado y algunos, incluso, recibían un PIN para poder sacar dinero del cajero.

Los gastos que se efectuaban con las visas se cargaban a Caja Madrid -Bankia después- de forma que los usuarios al no tener acceso al extracto de los cargos llevaban su propia contabilidad manual para no sobrepasar los límites fijados.

La declaración de Rato delata su comportamiento contrario a los intereses de las entidades que presidió

En algunos casos se les aprobaba ampliaciones de del límite operativo mensual si así lo solicitaban coincidiendo “con periodos de fiestas o vacaciones“.

La operativa de las tarjetas se llevaba desde la Dirección General de Medios por Idelfonso Sánchez Barcoj siguiendo las indicaciones de Blesa primero y luego de Rato. Era Barcoj el que informaba de las altas y las bajas, los límites mensuales y anuales de las tarjetas, etc… Todo de tal forma que la mecánica descrita se mantuvo “bajo su control y al margen del conocimiento de terceros distintos”.

El tribunal no cree a Rato por los cargos que ha ocupado

La sentencia subraya que la declaración de Rato en el juicio “delata su comportamiento contrario a los intereses de las entidades que presidió, propiciador también de la merma en el caudal gestionado desde la máxima responsabilidad en aquellas”.

Los jueces señalan que “no se trata de que cuando llegase a la presidencia de Caja Madrid” no le explicara nada de las tarjetas, “se trata de que era sabedor, siendo de conocimiento público, y más para quien ha ostentado cargos públicos relevantes en materia económica” que la única remuneración legal para los miembros de los órganos de gobierno de las cajas son las dietas.

Blesa y Rato no eran dueños del patrimonio de Caja Madrid sino sus máximos gestores

La Audiencia Nacional recuerda además que ni Blesa ni Rato eran “dueños” del patrimonio de Caja Madrid “sino sus máximos gestores”.

En este sentido, ambos “eran conscientes de la decisión que tomaban al permitir que circularan las tarjetas de empresa en tales condiciones, de nulo respaldo legal y estatutario” y se situaron “en el punto de partida de la distracción de fondos de la entidad”.

Según informa la Audiencia en una nota, tanto Blesa como Rato tendrán que responder de forma solidaria a todas las cantidades de las que dispusieron los acusados. En este sentido, el tribunal rechaza como pedía Bankia, acusación particular, que se aplicase a Rato y Blesa la atenuante de reparación del daño por que habían devuelto parte del dinero.

El resto de condenados al margen de Blesa, Rato y Barcoj

Para todos los públicos3924064

Hasta 39 de las 65 condenas por el caso de las tarjetas ‘black’ de Caja Madrid imponen penas de más de dos años

La pena más alta al margen de las de Blesa y Rato es para José Antonio Moral Santin, expresidente de Caja Madrid condenado a cuatro años de prisión, según informa Efe.

Según el repaso de los condenados que hace esta agencia, le siguen con tres años y ocho meses Rodolfo Benito Valenciano, José María de la Riva y Gonzalo Martín Pascual mientras que Franciso Baquero, Estanislao Rodríguez-Ponga, Antonio Romero Lázaro, Francisco José Moure y Jorge Gómez Moreno han sido condenados a tres años y dos meses.

El que fuera presidente de Marsans, Gerardo Díaz Ferrán, en prisión desde finales de 2012 por el vaciamiento del grupo turístico, sumará dos años de prisión, los mismos que Juan José Azcona.

Mientras que, para el grueso de los usuarios, entre ellos José Manuel Fernández Norniella, Ignacio de Navasqües y Ramón Espinar, la sala, que valora como atenuante la reparación del daño, acuerda una pena de un año de prisión.

Para el exvicepresidente de la entidad y exministro socialista Virgilio Zapatero, el único en usar el turno de última palabra en la sesión final del juicio, la sentencia fija una pena de ocho meses de prisión.

El expresidente de la patronal madrileña Arturo Fernández y el exconsejero de Caja Madrid Francisco Javier López Madrid han sido condenados a seis meses de cárcel, mientras que Jorge Rábago cierra la lista con tres meses.

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