Casi la mitad de los yazidíes secuestrados hace más de tres años por los terroristas del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) siguen cautivos o están desaparecidos, denunció el ministerio de Asuntos religiosos de la región autónoma del Kurdistán iraquí.

Los yazidíes son una minoría de habla kurda monoteísta adepta de una religión esotérica. Son, a su vez, una de las comunidades más perseguidas por los yihadistas de ISIS.

En 2014 los terroristas asesinaron a miles de yazidíes en el monte Sinjar y secuestraron a miles de mujeres y adolescentes para que fueran esclavos sexuales.

Las fuerzas kurdas apoyadas por la coalición internacional retomaron Sinjar a los yihadistas en noviembre de 2015. En octubre de 2017 las fuerzas iraquíes retomaron Sinjar a los kurdos.

Del 3 de agosto de 2014 al 1 de diciembre de 2017, de los 6.417 yazidíes secuestrados por los yihadistas en la región de Sinjar, sólo 3.207 fueron rescatados o lograron escapar, afirmó el domingo a la agencia AFP Jairi Bozani, ministro de asuntos religiosos del Kurdistán iraquí.

Según Bozani, 3.210 siguen cautivos, 1.507 mujeres y 1.703 hombres. La cifra incluye también a niños, varones o mujeres.

La cantidad de huérfanos es de 2.525, de los cuales 1.759 perdieron su padre, 407 su madre, 359 ambos. Además 220 niños tienen a sus padres cautivos en manos de ISIS.

Bozani indicó que se descubrieron 47 fosas comunes y se destruyeron 68 edificios religiosos.

De los 550.000 yazidíes de Irak, 100.000 dejaron el país, 360.000 debieron huir y se encuentran ahora en el Kurdistán iraquí o en Siria.

Según un informe de la ONU publicado a fines de agosto, miles de mujeres y adolescentes, en particular las de la minoría yazidí, fueron sometidas a abusos horribles en las zonas controladas por EI, como violaciones, secuestros, esclavitud y trato inhumano.