Días sin vino y sin rosas (Los trabajos sin los días)

j-a-garzonJosé A. Garzón

Escritor e investigador

Vivimos en el estado de torcido; hubo un tiempo, ya lejano, en los que la clase política se nutría de las grandes personalidades de cada generación, de cada época, no solo por capacidad, erudición y bonhomía, especialmente por su sentido innato de la justicia, del progreso y del bien común. Así se lograron grandes conquistas sociales, derechos que parecían inmarcesibles. La grandeza de cada logro residía en su permanencia para las generaciones futuras; con ese legado, cualquier sacrificio valía la pena. Pero llegaron tiempos, como diría Tierno Galván, de incuria y atrevimiento, y asistimos impasibles, día tras día, a una merma de nuestra libertad, capacidad y esperanza. La causa de tanta zozobra es que todos somos culpables, dicen, de la crisis, y ha llegado la hora de incentivar la cultura del esfuerzo y aceptar que vivíamos por encima de nuestras posibilidades. Sin embargo, las posibilidades del hombre son infinitas, y por encima solo tenemos las estrellas.

La causa de tanta zozobra es que todos somos culpables, dicen, de la crisis, y ha llegado la hora de incentivar la cultura del esfuerzo y aceptar que vivíamos por encima de nuestras posibilidades

Por ello, antes de que cada día, de cada año, alguien nos imponga una nueva limitación, un impedimento, aquí propugnamos para reflexión del lector, un día “sin algo”. Algunos, unos pocos, ya les resultarán familiares y por ello los rescatamos. Esta privación no siempre es de índole negativa, e incluso en el supuesto más coercitivo, tan solo afecta, en nuestra propuesta, a un solo día del año, en el que renunciamos a algo grandioso, y sentimos la desazón de lo que sería su ausencia o pérdida definitiva.

Ahí van mis 365 días de vigilia, sacrificio y esperanza:

1. Día sin Rayuela; 2. Día sin correos electrónicos; 3. Día sin tabaco; 4. Día sin alcohol; 5. Día sin pantalones en el metro (de reciente creación); 6. Día sin iva, 7. Día sin carne; 8. Día sin juegos de azar; 9. Día sin políticos; 10. Día sin TV; 11. Día sin redes sociales; 12. Día sin móvil (y sin coartada); 13. Día sin ordenador; 14. Día sin corbata; 15. Día sin bici; 16. Día sin compras; 17. Día sin bolsas de plástico; 18. Día sin salir de casa; 19. Día sin libros; 20. Día sin café; 21. Día sin carreras populares; 22. Día sin carreras impopulares; 23. Día sin ajedrez; 24. Día sin cine; 25. Día sin policías; 26. Día sin almuerzo; 27. Día sin impuestos; 28. Día sin odio; 29. Día sin coche; 30. Día sin prisas; 31. Día sin Rusty James.

32. Día sin esperanzas; 33. Día sin vino;  34. Día sin rosas; 35. Día sin luz; 36. Día sin pausas; 37. Día sin noches; 38. Día sin horas; 39. Día sin ira; 40. Día sin sentido; 41. Día sin envidia; 42. Día sin añoranza; 43. Día sin complejos; 44. Día sin recuerdos; 45. Día sin amigos; 46. Día sin olvidos; 47. Día sin recortes; 48. Día sin gestas (y sin Gino, y sin Fausto); 49. Día sin reglas; 50. Día sin museos; 51. Día sin Cortázar; 52. Día sin cultura (día inculto); 53. Día sin tregua; 54. Día sin fútbol; 55. Día sin pareja; 56. Día sin Sodapop y Ponyboy; 57. Día sin música; 58. Día sin cumpleaños; 59. Día sin poesía (y sin poetas).

60. Día sin Lucy y sin diamantes; 61. Día sin relaciones (de todo tipo); 62. Día sin Colorado y sin Territorio; 63. Día sin cronopios y sin famas; 64. Día sin ruiseñores (y sin Gregory); 65. Día sin alferza; 66. Día sin ciclismo; 67. Día sin igual; 68. Día sin ciudadanos (y sin Orson); 69. Día sin ironía; 70. Día sin jamón serrano; 71. Día sin humor; 72. Día sin Bobby Fischer; 73. Día sin palabras; 74. Día sin mascotas; 75. Día sin las letras zeta y ene (día si las letras eta y ee); 76. Día sin rencor; 77. Día sin el Chico de la Moto; 78. Día sin sol; 79. Día sin luna; 80. Día sin golondrinas (y sin Gustavo Adolfo); 81. Día sin paella valenciana; 82. Día sin Dios; 83. Día sin escoltas; 84. Día sin pensar; 85. Día sin replicantes (y sin Ridley); 86. Día sin llanto; 87. Día sin risa  (y sin Oliver ni Stan); 88. Día sin uniformes (sobre todo militares); 89. Día sin día; 90. Día sin liras (y sin Orfeo).

91. Día sin Mona Lisa; 92. Día sin Homero; 93. Día sin ruidos; 94. Día sin oportunidades; 95. Día sin oportunidades perdidas; 96. Día sin fotografías; 97. Día sin pirámides; 98. Día sin máscaras; 99. Día sin razón; 100. Día sin religión; 101. Día sin parar de leer; 102. Día sin parar de escribir; 103. Día sin mentiras; 104. Día sin Alicia y sin espejo; 105. Día sin mitos; 106. Día sin adjetivos; 107. Día sin calificar; 108. Día sin fe; 109. Día sin Lionel y sin Diego; 110. Día sin amenazas; 111. Día sin familia; 112. Día sin carreras (y sin Groucho, ni Harpo, ni Chico); 113. Día sin leyendas; 114. Día sin Historia; 115. Día sin tablas (y sin Carnéades); 116. Día sin historia; 117. Día sin piratería; 118. Día sin sandalias (y sin Empédocles); 119. Día sin alabanzas; 120. Día sin piratas (y sin canciones, y sin Espronceda).

121. Día sin Mohamed y George;  122. Día sin generosidad (para dar); 123. Día sin romances (y sin Abenamar); 124. Día sin generosidad (para recibir); 125. Día sin Margarita (y sin Rubén); 126. Día sin pueblo; 127. Día sin salones (ni ángulos oscuros, ni arpas); 128. Día sin miedo; 129. Día sin pacientes (y sin impacientes); 130. Día sin Quijote; 131.  Día sin Sancho; 132. Día sin afinidades; 133. Día sin elección; 134. Día sin Zaratustra (y tb. sin Friedrich); 135. Día sin Jean-Luc, François y Alain; 136. Día sin cuentos ni recuentos; 137. Día sin libros que vuelan; 138. Día sin incunables perdidos; 139. Día sin Frank y Jesse; 140. Día sin peones aislados; 141. Día sin Luis y Eddy;  142. Día sin alfiles de distinto color; 143. Día sin enroque; 144. Día sin alfiles malos (ni buenos); 145. Día sin Paul y John; 146. Día sin alma; 147. Día sin torres en séptima; 148. Día sin críticas; 149. Día sin jaques, 150. Día sin D’Artagnan (y sin Alejandro); 151. Día sin sonetos (y sin Violante, y sin Lope).

152. Día sin Clementine (y sin Víctor y Henry); 153. Día sin gatos negros (y sin Edgar); 154. Día sin trechas; 155. Día sin esfinges (y sin dilemas); 156. Día sin falsificaciones; 157. Día sin originales; 158. Día sin Samuel y Valentín (y sin mate puro); 159. Día sin centauros y sin desiertos; 160. Día sin oscuridad (y sin Heráclito); 161. Día sin hallazgos (y sin búsquedas); 162. Día sin siglas; 163. Día sin el cubo de Rubik; 164. Día sin capas blancas; 165. Día sin insultos; 166. Día sin hipérboles; 167. Día sin culto al cuerpo; 168. Día sin metonimias; 169. Día sin Pablo Morphy (otro día sin luz); 170. Día sin egoísmo; 171. Día sin epítetos; 172. Día sin raíces (y sin Alan); 173. Día sin gritos; 174. Día sin empatía; 175. Día sin el joven Werther; 176. Día sin historias de 2 o más ciudades; 177. Día sin sinalefas; 178. Día sin sofistas; 179. Día sin Platero y Juan Ramón; 180. Día sin Fahrenheim 451; 181.Día sin Réaumur 186.

182. Día sin Atahualpa (y sin Pizarro); 183. Día sin magia; 184. Día sin fresas (y sin campos eternos); 185. Día sin seres con historia; 186. Día sin lobos esteparios (y sin Herman); 187. Día sin princesas (tristes); 188. Día sin años pasados (y sin Marienbad); 189. Día sin príncipes y sin Maquiavelo; 190. Día sin Valencia; 191. Día sin diálogos (y sin Platón); 192. Día sin caballerosidad; 193. Día sin enigmas y sin Gaspar Hauser; 194. Día sin alquimistas; 195. Día sin cifras; 196. Día sin olores; 197. Día sin hombres errantes (y sin Nicholas,  y sin Robert); 198. Día sin cifra, ni misterios (y sin Roger, y sin Wilfrid); 199. Día sin orden; 200. Día sin sufrimientos; 201. Día sin ojos, ni rostros (y sin Georges); 202. Día sin Julios (en acción o reposo); 203. Día sin primas y sin riesgos; 204. Día sin Parker y Longabaugh; 205. Día sin racismo; 206. Día sin pórticos (y sin Zenón); 207. Día sin sabores; 208. Día sin discriminación; 209. Día sin principitos (y sin Antoine); 210. Día sin desigualdades; 211; Día sin accidentes; 212. Día sin Georges y Sandy.

213. Día sin infamia (y sin Jorge Luis); 214. Día sin stress (y sin escuatro); 215. Día sin reformas (incluyendo las constitucionales); 216. Día sin sartenes; 217. Día sin colegio; 218. Día sin plumas blancas (y sin Robert y Jeffrey); 219. Día sin el número cero; 220. Día sin exámenes; 221. Día sin pesimismo (y sin Schopenhauer); 222. Día sin circo; 223. Día sin temores; 224. Día sin paradojas; 225. Día sin imposibles; 226. Día sin Crockett y Bowie; 227. Día sin conjeturas (incluida la de Goldbach); 228. Día sin vocales; 229. Día sin diligencias (y sin Ringo, y son John); 230. Día sin consonantes; 231. Día sin montañas; 232. Día sin Romeo y Julieta; 233. Día sin nubes; 234. Día sin objetivos; 235. Día sin Bobby y Boris; 236. Día sin arcos (y sin Juana y sin Carl); 237. Día sin violencia de género; 238. Día sin violencia de número; 239. Día sin Athos, Porthos y Aramis; 240. Día sin iguanas ni marmotas; 241. Día sin par (y sin impar); 242. Día sin mar; 243. Día sin José Raúl y Alejandro.

244. Día sin odiseas ni ilíadas; 245. Día sin pan, 246. Día sin prensa; 247. Día sin westerns (y sin Raoul, John y William); 248. Día sin Alzheimer, 249. Día sin NEBEA (y sin Josep y Miquel); 250. Día sin aforismos; 251. Día sin VLC Noticias; 252. Día sin números primos; 253. Día sin flechas (pero con indios); 254. Día sin ríos; 255. Día sin Miguel y Gianni; 256. Día sin números imaginarios; 257. Día sin viajeros y sin sombras; 258. Día sin decimales; 259. Día sin péndulo (y sin Foucault); 260. Día sin Scacs y sin amor; 261. Día sin conversación y sin Goethe; 262. Día sin discurso y sin método; 263. Día sin radio (y sin Woody); 264. Día sin río que nos lleve (y sin José Luis); 265. Día sin el número 7 (y sin Seven Chances); 266. Día sin Calisto y Melibea; 267. Día sin vivir y sin sueños; 268. Día sin fábulas (y sin Esopo); 269. Día sin Lucrezia y Cesare; 270. Día sin casillas conjugadas (y sin Marcel); 271. Día sin Raymonnd y sin Jacques; 272. Día sin gigantes ni molinos; 273. Día sin Auguste y sin Louis.

274. Día sin Buster y Charly; 275. Día sin retorno; 276. Día sin sectas; 277. Día sin Tarzán (y sin Jane); 278. Día sin librerías de viejo; 279. Día sin uniones (ni intersecciones); 280. Día sin huella (y sin Billy); 281. Día sin clubs de poetas (muertos o vivos); 282. Día sin ciencia; 283. Día sin aceite (y sin olivos); 284. Día sin restricciones: 285. Día sin premisas (y sin conclusiones); 286. Día sin compañeros de cordada (y sin Nacho); 287. Día sin bibliófilos; 288. Día sin psicoanálisis; 289. Día sin Albert e Isaac; 290. Día sin realidad; 291. Día sin embargos (y sin embargo); 292. Día sin Modi y Jeanne; 293. Día sin genios; 294. Día sin la hora H (y sin guerras); 295. Día sin desalojos; 296. Día sin abejas (y sin dulzor); 297. Día sin primavera (y sin Sandro); 298. Día sin notas (tb. musicales); 299. Día sin astrónomos (ni asteroides); 300. Día sin que la música se detenga; 301. Día sin suspense (y sin Alfred); 302. Día sin hormigas; 303. Día sin que la lluvia remita; 304. Día sin la Banda del Club de los Corazones Solitarios.

305. Día sin piedad (ni Michalangelo); 306. Día sin elegías (y sin Miguel, ni Ramón); 307. Día sin preguntas; 308. Día sin cicuta (y sin Sócrates); 309. Día sin respuestas; 310. Día sin desertores (y sin Glenn); 311. Día sin manzanas ni serpientes; 312. Día sin arco iris; 313. Día sin meninas (y sin Diego); 314. Día sin corrupción; 315. Día sin ovnis; 316. Día sin América (y sin Cristóbal); 317. Día sin espacio; 318. Día sin la Roja (y sin Luis); 319. Día sin tiempo; 320. Día sin triángulos (y sin Pitágoras); 321. Día sin espacio ni tiempo; 322. Día sin guitarras que lloran (y sin Georges); 323. Día sin olmos secos (y sin Antonio); 324. Día sin ficciones; 325. Día sin musas (ni Hesíodo); 326. Día sin Bernard y sin Greg; 327. Día sin esferas; 328. Día sin hierbas que recoger (y sin Calderón), 329. Día sin HAL 9000 (y sin Stanley); 330. Día sin hambre; 331. Día sin churras ni merinas; 332. Día sin azar; 333. Día sin destino; 334. Día sin guitarras (y sin Johnny).

335. Día sin puertas a las que llamar (y sin Nicholas); 336. Día sin destino ni azar; 337. Día sin ensayos y sin Montaigne; 338. Día sin monolitos; 339. Día sin mohicanos (y sin Fenimore); 340. Día sin galgos ni podencos; 341. Día sin ogros (incluyendo el de Bakú); 342. Día sin vampiros (y sin Nosferatu), 343. Día sin 147 (y sin Ronnie, y sin Stephen); 344. Día sin el número TT; 345. Día sin matices; 346. Día sin placer (y sin Epicuro); 347. Día sin Franz Klammer e Ingemar Stenmark; 348. Día sin primores; 349. Día sin impurezas; 350. Día sin Alain y sin Airton; 351. Día sin besos; 352. Día sin pisadas en la luna; 353. Día sin Pegaso y sin Quimera; 354. Día sin importancia; 355. Día sin pistas (y sin Sherlock); 356. Día sin quebrados; 357. Día sin colores; 358. Día sin tragedias (incluyendo las griegas), 359. Día sin grises; 360. Día sin viejos y sin mar (y sin Ernest); 361. Día sin censura; 362. Día sin inteligencia (emocional y nuda); 363. Día sin nanas; 364. Día sin cebolla; 365. Día sin Joel y sin Virginia.

De forma sorprendente, de esta relación emerge una novada ordenación de los días, sin la atadura de los meses (vg. 1 de mayo, día 121). Un juego final. El lector puede reemplazar aquellos días donde reina el homenaje o la devoción personal por propuestas propias. Explicit: para los años bisiestos, día 366,  propongo un día sin prohibiciones.

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9 Responses to "Días sin vino y sin rosas (Los trabajos sin los días)"

  1. Maruja Aldés  3 de febrero de 2014 at 18:41

    Sin vino, sin rosas, sin días. José Antonio Garzón pone el dedo en la llaga de cualquier día, incluido el bisiesto escaso. No lean este artículo si no ven las estrellas.

    ¡MAGNÍFICO!

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  3. Día 136 Sin cuentos ni recuentos  2 de marzo de 2014 at 10:18

    Para los años bisiestos, día 366, propongo un día sin naranjas amargas.
    ¿Recuerdas pequeña las mañanas de domingo?
    ¿Recuerdas aquellos meses de enero, cuando tus pies traviesos jugaban con los míos bajo la manta de lana gruesa?
    Juntos en nuestro día sin prisas, escuchando a Antonio Machín cantando “El Huerfanito”; y entonces tú te levantabas, grácil y risueña, dispuesta a preparar el desayuno, el de falso café de cebada y pan con menjunje de naranja amarga. Y volvías a la cama corriendo, buscando mi calor. Y así pasábamos las mañanas de domingo mientras las viejas acudían a misa de doce y sonaba otra de Machín en la radio…

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  4. Miguel C. Muñoz  5 de marzo de 2014 at 16:32

    Un artículo soberbio, lleno de referencias culturales, y con unos párrafos introductorios que comparto plenamente.

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  5. Miguel C. Muñoz  5 de marzo de 2014 at 17:15

    Un artículo brillante, repleto de erudición, cuyos primeros párrafos comparto plenamente

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  8. Amparo Rouanet Moscardó  20 de abril de 2016 at 16:56

    Yo, día sin (4), propongo para los años bisiestos, día 366, un día sin ropa.
    La falta de ropa con la que nos cubrirnos, podría resultar un día interesante. Los seres humanos recobraríamos nuestra naturaleza. Seríamos como nuestros ancestros del Paleolítico, puros e inmaculados; sin las diferencias que el dinero y la posición social marcan en las formas de vestir. La desnudez nos libraría del orgullo, la soberbia, del complejo de superioridad. Se nos valoraría por lo que hacemos, no, por lo que aparentamos ser por nuestra indumentaria.

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  9. Indurain  26 de abril de 2016 at 23:13

    Desde el día sin 66, propongo propongo el día 366 sin abrazos. Debemos sentir de vez en cuando la necesidad de necesitar de un abrazo, arropador, de amigo fiel y escuchador. Eso solamente lo logramos si alguna vez no lo tenemos, pues para apreciar somos tercos, y necesitamos añorar primero- Castiguémonos con un día sin abrazos, para después, no dejar de darlos. Un gesto más bello que un beso, más cálido que una palabra y más auténtico que cualquier buen deseo.

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