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La predicciones científicas más atinadas del pasado

1a1f1c5024c2a02c7572bb3865381a24_articleA lo largo de la historia científicos, escritores y políticos han formulado sus predicciones sobre el progreso de la humanidad. En esta galería repasamos algunas que, si bien parecían radicales o demasiado audaces para su tiempo, el paso del tiempo acabó demostrando que su certeza.

En 1908 Nikola Tesla describió su proyecto de una torre de comunicación inalámbrica y, pese a que no logró realizarlo, la descripción del proyecto se parecía mucho a la moderna red celular. Los dispositivos que describía eran muy semejantes a los celulares o smartwatch modernos. “Un instrumento no caro, no más que un reloj, permitirá a su dueño escuchar donde quiera- en el mar o en la tierra- la música o canciones, los discursos de los líderes políticos, eminentes políticos y las misiones de los pastores que están a gran distancia. De tal manera podrán ser transmitidos cualquier imagen, signo, dibujo o texto”, escribía Tesla.

Cuando el químico ruso Dmitri Medeléyev estaba elaborando su tabla periódica, el científico alineó la secuencia de los elementos empezando con los más ligeros, para terminar con los más pesados. Sin embargo, la tabla tenía lugares vacíos, donde, según Medeléyev, deberían estar los elementos que aún no habían sido descubiertos. Para dar los nombres provisionales de los elementos que predijo, Mendeleiev utilizó los prefijos eka-, dvi- y tri-, de las palabras en sánscrito que significan ´’uno’, ‘dos’ y ‘tres’, dependiendo de si el elemento que predijo se encontraba uno, dos o tres lugares más abajo del elemento conocido en su tabla, y con propiedades químicas similares. Por ejemplo, el germanio se denominó eka-silicio hasta fue descubierto en 1886, y el renio se llamaba dvi-manganeso antes de su descubrimiento en 1926.

En 1661 el famoso físico irlandés desmintió en uno de sus artículos la declaración de Aristóteles de que todo en la Tierra consiste de cuatro elementos: agua, tierra, aire y fuego. Boyle escribió que “en este mundo todo consiste de corpúsculos, detalles extrapequeños, que combinados de diferente modo constituyen diferentes elementos y objetos”. De esa forma, Boyle predijo el descubrimiento de las moléculas. Después de su muerte en 1691, fue descubierto su manuscrito, que contenía 24 predicciones, algunas de las cuales ya se han realidad. Por ejemplo, habló sobre “restaurar la juventud por medio de la adquisición de nuevos dientes y el pelo” o “tratar la enfermedad mediante trasplantes”. También escribió sobre la posibilidad de crear estimulantes artificiales, antidepresivos y drogas que “exaltan la imaginación”.

Fue Alexis de Tocqueville, en su libro La democracia en América, publicado entre 1835 y 1840.
Predicción científica, simple deducción o casualidad, la tesis esboza el choque brutal de ideologías, incompatibles, que caracterizó la Guerra Fría. No en vano, más de un siglo después del libro de Tocqueville, en marzo de 1947, el presidente de los EEUU Harry Truman casi calcó sus palabras en un discurso ante el Congreso que quedó bautizado como la “Doctrina Truman”

El escritor y biocientífico de origen ruso Isaac Asimov hizo en una entrevista una descripción bastante exacta del actual proceso de educación en internet, evocando la existencia en el futuro de una biblioteca en línea como la actual Wikipedia. “En futuro los ordenadores estarán conectados a una enorme biblioteca y cada uno podrá hacer cualquier pregunta y obtener la respuesta, y además obtener material de información sobre lo que le interesa. Y no importa cuántos años tenga el usuario y si la pregunta parece una tontería, el será capaz de encontrar una respuesta. Y lo puede hacer en su propia casa, con su velocidad, a su manera y cuando quiera”, dijo.wikipedia / Rowena Morrill

El escritor y científico británico Arthur Clarke evocó en su novela ‘2001: Una odisea del espacio’ avances increíbles en la esfera de telecomunicaciones. “Podremos hablar con amigos de todo el mundo, sin saber exactamente donde están. Llevar a cabo sus negocios, estando en Tahití o Bali, así como en Londres, puede que esto sea posible ya en este siglo (y tal vez en cincuenta años). Supervisar cualquier cosa será posible desde cualquier parte del mundo sin prestar atención a la distancia. Me imagino que algún día un cirujano de Edimburgo podrá llevar a cabo una operaion en el cerebro de un paciente que está en Nueva Zelanda. Cuando llegue ese momento, el mundo, literalmente, se reducirá a un solo punto, y el papel tradicional de las ciudades como lugares de encuentros dejará de tener alguna importancia”, comentó Clarke en un documental para BBC.Reuters / RT

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