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Los recientes ataques en Nigeria obligan a más refugiados a huir a Camerún

 Los recientes ataques por parte de grupos insurgentes en el noreste de Nigeria han provocado la huida a Camerún de miles de nigerianos en los últimos 10 días. Algunos de los refugiados recién llegados están durmiendo en el suelo de escuelas e iglesias, y los niños están padeciendo problemas de salud.

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© ACNUR/JM.Awono. Mujeres nigerianas obligadas a huir de su país trabajan juntas para construir un refugio en el campo de refugiados de Minawao, en Camerún.

 La Agencia de la ONU para los Refugiados expresa su preocupación por el hecho de que, incluso una vez que cruzan a Camerún, todavía son perseguidos por insurgentes. Por este motivo, ACNUR está reubicando a algunos de estos refugiados en un campo donde puedan tener más seguridad.

Según las autoridades, en los últimos diez días al menos 9.000 personas han llegado a la región del Extremo Norte de Camerún, y más de 2.000 han buscado refugio en Níger, al tiempo que se siguen registrando nuevas llegadas de refugiados. Las personas recién llegadas huyen de los constantes ataques que tuvieron lugar durante las últimas tres semanas en la zona de Gwoza, en el estado de Borno, en Nigeria, para buscar seguridad en Camerún. Las autoridades han informado de que 5.500 refugiados han llegado a Kolofata, 3.000 a Kerawa y 370 a Mora, en los distritos de Mayo Sava y Logone-et-Chari. Sin embargo, a su llegada a Camerún, los refugiados no siempre están a salvo: el sábado los insurgentes atacaron la ciudad de Kerawa, en Camerún, obligando a los refugiados y a algunos residentes locales a huir a zonas situadas más hacia el interior del país.

Los equipos de ACNUR han tenido un acceso limitado a las zonas fronterizas estas últimas semanas debido a la creciente inseguridad. A pesar de la volátil situación, ACNUR ha podido ir a Mora durante el fin de semana y reunirse con los recién llegados que están alojados en iglesias y escuelas, así como con familias locales de acogida. Los refugiados contaron a los equipos de ACNUR que todos el mundo había huido y que sus aldeas en el noreste de Nigeria estaban ahora desiertas. Las autoridades, Cáritas, ACNUR y la comunidad local han ofrecido asistencia inmediata.

El domingo, el equipo de ACNUR llegó a la aldea fronteriza camerunesa de Koza y mantuvo un encuentro con algunas mujeres refugiadas que relataron cómo sus hogares fueron atacados hacía unos días en Gokou, en el estado nigeriano de Borno, y cómo sus maridos las habían enviado a ellas y a sus hijos a esconderse en las montañas cercanas. Poco después vieron una espesa humareda procedente de su aldea, lo que les hizo temer que los insurgentes habían quemado sus casas. Esperaron hasta la noche y caminaron unos 30 kilómetros para llegar a Koza. Estas mujeres todavía no tienen noticias de sus maridos.

El lunes, ACNUR empezó a reubicar a 80 de los nuevos refugiados, mujeres y niños principalmente, desde Koza hasta el campo de refugiados de Minawao, a unos 120 kilómetros de la frontera. El campo ya está acogiendo a unos 6.000 nigerianos refugiados que habían sido trasladados desde la frontera en 2013 y principios de 2014.

A principios de agosto, la reubicación en el campo fue suspendida por motivos de seguridad y hoy martes, si la seguridad lo permite, ACNUR iniciará el traslado de refugiados desde Mora y Kolofata hasta el campamento. El número total de refugiados nigerianos en Camerún es ya de 39.000 personas según las autoridades locales, entre ellas 19.633 personas que han sido registradas por ACNUR.

Los insurgentes cruzaron la frontera la semana pasada y atacaron varias aldeas en el lado camerunés de la frontera, obligando a unos 1.700 civiles locales a huir más al interior, hacia aldeas próximas a Chad. Los habitantes huyeron presas del pánico después de que los insurgentes degollaran a tres personas en la iglesia de Assighassia. Los atacantes también incendiaron las oficinas de la policía y la gendarmería, una fábrica local de algodón y robaron unas 400 vacas. ACNUR está extremadamente preocupado por el hecho de que los insurgentes parecen también estar dirigiendo ahora sus ataques hacia los civiles en territorio camerunés.

Asimismo, más de 2.000 nigerianos huyeron la semana pasada a las islas del Lago Chad, en Níger, huyendo de los ataques en el estado nigeriano de Borno. Níger está acogiendo a más de 50.000 refugiados de Nigeria que han estado llegando al país desde mayo de 2013. Otros 1.500 nigerianos han buscado refugio en Chad. Dentro de Nigeria, unas 645.000 personas están desplazadas en los estados de Adamawa, Borno y Yobe, como consecuencia de la violencia.

GINEBRA, Suiza, 2 de septiembre de 2014 (ACNUR/UNHCR)

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