Rosa Álvarez, presidenta de las Víctimas Mortales de la DANA: “Necesitamos que Mazón sea juzgado para poder hacer el duelo” | Valencia Noticias
29 de octubre de 2025 | Redacción
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Un año después, el dolor sigue sin justicia
Ha pasado un año desde que la DANA se llevó 229 vidas en la provincia de Valencia, pero para Rosa Álvarez y las familias de las víctimas, el tiempo no ha cerrado las heridas. “El dolor no se apaga mientras los responsables sigan ahí. Necesitamos que Mazón sea juzgado para poder hacer el duelo”, afirma con voz firme, desde la serenidad de quien ha llorado demasiado. Rosa preside la Asociación de Víctimas Mortales de la DANA, que agrupa a las familias que perdieron a sus seres queridos en aquella jornada devastadora del 29 de octubre de 2024. “Estamos en tratamiento, vivimos con estrés, con enfermedades que van y vienen, con recuerdos que no nos dejan dormir. Detrás de todo está el trauma, el vacío de una tragedia que aún no tiene respuesta.”
El duelo suspendido
Rosa perdió a su padre aquel día. Su marido y su hija sobrevivieron de milagro, intentando rescatarlo. “No hay una jurisprudencia emocional para esto”, dice con tristeza. “Cuando muere alguien por enfermedad o accidente, la mente sabe cómo procesarlo. Pero esto fue distinto. Nadie nos enseñó a vivir con una muerte así.” El duelo, explica, sigue congelado. “No podemos superarlo mientras los responsables políticos continúen en sus cargos. Cada noticia nos reabre la herida.” La presidenta lamenta especialmente que el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, nunca haya asumido su parte. “Vive en una realidad paralela, repartiendo culpas y negando su responsabilidad.”
“Que no asista al funeral”
Esta tarde, en el Funeral de Estado que se celebrará en el Museo Príncipe Felipe por las 229 víctimas, las familias acudirán acompañadas por los Reyes de España y el presidente del Gobierno. “Pedimos que Mazón no asista. Si decide hacerlo, que llegue a las 20:28, la misma hora a la que llegó al Cecopi, cuando nuestros familiares ya habían muerto.” Rosa habla pausado, sin rencor, pero con una claridad cortante. “Queremos justicia, no venganza. Queremos poder recordar sin rabia, llorar con paz.”
La última esperanza
Para muchas familias, la esperanza está en los tribunales. “La jueza está haciendo una instrucción impecable. Ella representa la única confianza que nos queda.” Rosa reconoce que el proceso será largo, pero lo afrontan con determinación. “Les prometimos a nuestros muertos que no pararíamos hasta que la verdad se diga en voz alta.” Y al final, entre tantas palabras, queda una certeza: la justicia no devolverá la vida, pero puede devolver la dignidad. Porque en el corazón de cada familia afectada, **Valencia sigue latiendo**, con la fuerza de quienes no se rinden, y el amor de quienes todavía esperan que el agua deje de arrastrar la memoria.
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