Así lo dictaminó una corte de Los Ángeles. Eva Echeverria es una de las 300 personas que realizaron demandas porque utilizaron el producto durante décadas y ahora sufren la enfermedad. La empresa apelará contra el veredicto e insiste en que sus productos son seguros. Según infobaeUn jurado de Los Ángeles, en Estados Unidos, condenó este lunes al gigante farmacéutico y de productos de higiene Johnson & Johnson (J&J) a pagar 417 millones de dólares por no advertir del riesgo de cáncer vinculado al uso de su clásico talco para bebés.
Johnson & Johnson intentó ocultar la verdad durante años
De acuerdo con este diario, todavía hay más de 300 demandas pendientes en este sentido en California y más de 4.500 denuncias en todo el país.
A la denunciante, Eva Echeverria, se le diagnóstico cáncer de ovarios en 2007.
En su declaración por este caso, Echeverria aseguró que usó un producto de Johnson & Johnson durante décadas.
A Echeverria se le extirpó el tumor pero no pudo asistir al juicio por su delicado estado de salud, según uno de sus abogados.
El jurado deliberó durante dos días y condenó a Johnson & Johnson a abonar 70 millones de dólares a Echeverria como indemnización y a pagar 347 millones de dólares más como sanción.
Estamos agradecidos por el veredicto del jurado
“Estamos agradecidos por el veredicto del jurado en esta materia”, señaló su abogado Mark Robinson, quien también aseguró que Johnson & Johnson trató de “ocultar la verdad durante muchos años”.
Por su parte, la compañía dijo que apelará contra el veredicto de este caso y defendió que la ciencia sostiene que sus productos son seguros.
¿Puede el talco para bebé realmente causar cáncer de ovario?
Después de que Johnson & Johnson fuera condenado a pagar una multa de USD 417 millones a una mujer que contrajo la enfermedad, las preguntas comenzaron. ¿Es posible que sea cancerígeno? Un tribunal ordenó este martes a Johnson & Johnson pagar USD 417 millones en concepto de daños a una mujer de 63 años en Los Ángeles que sufre cáncer de ovario después de usar su talco durante décadas.
Al igual que muchas mujeres que usan el talco para refrescarse o reducir el roce entre sus muslos, en sus genitales o en su ropa interior, Eva Echeverría lo utilizó desconociendo la relación potencial que el mismo tenía con el cáncer ovárico.
De acuerdo con un artículo de la sección de Salud de la revista Time, no es la primera vez que la compañía se ve involucrada en una demanda vinculada a su talco y probablemente enfrentará cientos de casos más en el futuro.
A través de un comunicado, Johnson & Johnson dijo que la compañía apelará el veredicto de este martes y cita un informe del Instituto Nacional del Cáncer de abril que encontró que el peso de las pruebas “no apoya una asociación entre la exposición al talco perineal y un mayor riesgo de cáncer de ovario”. Sin embargo, un artículo sobre el mismo informe publicado en el New York Times explicó que en otra sección hay un planteo distinto que señala que “no está claro” si el talco es un factor de riesgo para el cáncer.
Todos estos datos reabren la pregunta: ¿Puede el polvo para bebé causar cáncer de ovario?. La respuesta no está clara, pero aquí todo lo que se sabe sobre el tema hasta ahora.
Uso de talco en la higiene íntima
En la aparición del cáncer de ovario intervienen factores de riesgo como los genéticos (hasta un 30% de los casos ‘heredan’ un mayor riesgo), padecer obesidad, haber tomado terapia hormonal sustitutiva o los antecedentes reproductivos. No haber tenido hijos parece aumentar las posibilidades de desarrollar este tipo de tumor. En cambio, los anticonceptivos parecen cumplir un efecto protector frente a su desarrollo.
Marta Gil, oncóloga especializada en cáncer de ovario del Instituto Catalán de Oncología (ICO), explica que la hipótesis que se propone para explicar la relación entre el uso de polvos de talco en la higiene íntima y el cáncer se basa en una reacción inflamatoria. Por aspiración, las partículas de talco ascenderían a través de la vagina, el útero y las trompas de Falopio hacia el ovario y su presencia provocaría inflamación, lo que facilitaría el desarrollo de un cáncer. En cualquier caso, Gil recuerda que “los resultados de la investigación son heterogéneos, por lo que la relación sigue siendo controvertida“.
José María del Campo, portavoz de la Sociedad Española de Oncología Médica(SEOM) y especialista en tumores ginecológicos, apunta que en las últimas décadas “el uso del talco en la higiene íntima ha disminuido notablemente”, lo que también ha influido en la investigación, “ya que dificulta poder hacer estudios de caso-control que permitan sacar conclusiones más claras y definitivas”. En realidad, añade el especialista, ni siquiera los estudios que apuntan a la existencia de una relación han permitido analizar a fondo ni el posible mecanismo de acción, ni la cantidad o la frecuencia de uso que serían necesarias para aumentar ese hipotético riesgo. Sin embargo, como principio de precaución y hasta que no se llegue a una certeza, su recomendación es “que no se use en el área de los genitales” ni en adultos ni en bebés.
El uso de polvos de talco en otras áreas del cuerpo no se ha ligado, según el especialista, con otros tipos de cáncer.
Por ejemplo, se ha estudiado la posible asociación entre el uso de estos productos de uso doméstico con un mayor riesgo de cáncer de pulmón y no se ha encontrado ninguna evidencia de esta relación.
¿Qué es el talco?
El talco es un mineral natural que se encuentra en los polvos para bebés, así como en otros productos cosméticos y de cuidado personal, y que sirve para absorber la humedad, reducir la fricción y prevenir las erupciones cutáneas. Durante muchos años, los padres lo usaron para cambiar pañales a los bebés, hasta que los médicos empezaron a desanimarlos por razones de salud.
En cuanto a los adultos, muchos todavía lo usan alrededor de sus genitales o recto para prevenir el roce o sudoración, dice la Dra. Mary Jane Minkin, profesora clínica de obstetricia, ginecología y servicios reproductivos en la Escuela de Medicina de Yale.
Como señala la Sociedad Americana del Cáncer en su sitio web, el talco en su forma natural puede contener amianto, una sustancia cancerígena conocida.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) no permite que los productos a base de talco contengan amianto. Sin embargo, los cosméticos no tienen que ser revisados o aprobados por la FDA de forma obligatoria antes de que llegar en los estantes de las tiendas, por lo que no hay garantía de que no hayan sido contaminados.
A la luz de esta preocupación, la FDA visitó varios puntos de venta en el área metropolitana de Washington DC y compró y probó una variedad de productos cosméticos que contenían talco a través de una amplia gama de precios para un estudio que se desarrolló entre 2009 y 2010. No encontraron rastros de amianto en ninguno de los productos. Sin embargo, dicho testeo no prueba de forma concluyente que no haya productos de este tipo libres de amianto.
¿Puede el talco “libre de asbesto” causar cáncer de ovario?
Por ahora, no está claro. La FDA dice que lo que hay escrito sobre el tema en la década de 1960 sugiere una posible asociación entre los polvos de talco y el cáncer de ovario. Sin embargo, “los datos no son concluyentes”.
Un estudio de 2013, por ejemplo, analizó a casi 20.000 personas y encontró que aquellos que utilizaban cualquier tipo de polvo en la zona eran 20% a 30% más probabilidades de tener cáncer de ovario que aquellos que no usaban ningún polvo. Los hallazgos llevaron a los expertos a sugerir que “evitar los polvos genitales puede ser una posible estrategia para reducir la incidencia de cáncer de ovario”.
En 2014 un estudio publicado en el Diario del Instituto Nacional del Cáncer examinó datos de unas 60.000 mujeres y no encontró relación entre el uso de polvo y el riesgo de cáncer de ovario.
En 2010, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (parte de la Organización Mundial de la Salud) llegó a la conclusión de que hay “pruebas limitadas en humanos” de que el uso de talco en las áreas genitales es “cancerígeno”.
“Sabemos que es un posible factor de riesgo, simplemente no sabemos cuán importante es”
Robyn Andersen, investigadora especializada en cáncer de ovario en el Centro de Investigación de Cáncer Fred Hutchinson, dice que cuando trabaja con mujeres con cáncer de ovario, les pregunta sobre su uso de talco en polvo. “Sabemos que es un posible factor de riesgo, simplemente no sabemos cuán importante es”, dice.
Andersen dice que debido a que el polvo se compone de partículas finamente molidas, puede ser capaz de viajar por las membranas mucosas en el canal vaginal y, finalmente, trabajar su camino en los ovarios. Una vez allí, el polvo puede causar inflamación y eventualmente cáncer.
Lo que deberías tener en cuenta
Johnson & Johnson afirma que sus productos basados en talco están libres de amianto y cita varios estudios que no encontraron un aumento global en el riesgo de cáncer de ovario entre las mujeres que usaron talco en comparación con las mujeres que no lo hicieron.
También cita el estudio de la FDA mencionado anteriormente, que no encontró amianto en el polvo de talco a base de talco de Johnson & Johnson.
Pero, aún si todo lo anterior ha servido para preocuparse, hay otras opciones además de polvo de talco. Algunos polvos de bebé contienen almidón de maíz en lugar de talco, y no hay evidencia que vincule maicena al cáncer de ovario, según la Sociedad Americana del Cáncer.
Algo más a tener en cuenta: cuando se trata de soluciones de salud vaginal, a veces menos es más.