La crisis del crucero MV Hondius con un brote de hantavirus ha abierto un fuerte choque institucional entre el Gobierno de España y el Ejecutivo de Canarias. El presidente canario, Fernando Clavijo, denunció públicamente que el archipiélago ha sido excluido de decisiones clave sobre la llegada del barco y aseguró que no existe “ni un solo informe médico por escrito” que justifique el traslado del buque desde Cabo Verde hasta territorio canario.
El crucero, en el que viajan pasajeros de distintas nacionalidades —entre ellos ciudadanos españoles—, permanece en el centro de una emergencia sanitaria internacional tras detectarse varios casos de hantavirus y producirse varias muertes relacionadas con el brote. La Organización Mundial de la Salud habría solicitado apoyo a España para gestionar la situación, pero desde Canarias cuestionan tanto el procedimiento seguido como la falta de información oficial.












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“Nos hemos enterado por WhatsApp”
Clavijo relató que durante horas el Gobierno canario apenas tuvo información sobre el operativo y criticó que ni el presidente del Gobierno ni la ministra de Sanidad le hubieran trasladado detalles claros.
“No hemos tenido ningún contacto. Nos hubiese gustado que el Gobierno nos hubiese permitido asistir a la reunión de coordinación”, lamentó el dirigente canario, que insistió en que Canarias tiene competencias sanitarias y debería haber participado desde el primer momento en las decisiones.
El presidente autonómico aseguró incluso que conoció parte de la situación “por WhatsApp”, mientras seguían desconociendo “el estado real de los pasajeros, el nivel de contagio o la cepa concreta del virus”.
Canarias cuestiona el traslado del barco
Uno de los puntos que más polémica ha generado es la decisión de permitir que el crucero navegue varios días hasta Canarias en lugar de evacuar directamente a los pasajeros desde Cabo Verde.
Clavijo considera que no tiene sentido someter a los viajeros a “tres o cuatro días más de travesía” cuando Cabo Verde dispone de aeropuertos internacionales desde los que podrían organizarse repatriaciones inmediatas.
“Si los pasajeros están sanos, pueden volver directamente desde Cabo Verde a sus países. Y si están enfermos, deben ser trasladados en vuelos medicalizados”, defendió.
Desde el Ejecutivo canario creen que prolongar la navegación podría incluso aumentar los riesgos sanitarios y complicar una posible atención urgente en alta mar.
El incidente del avión medicalizado dispara las dudas
La tensión aumentó todavía más después de que uno de los aviones medicalizados relacionados con el operativo tuviera que aterrizar en Gran Canaria tras un incidente durante el trayecto.
Inicialmente se habló de una parada técnica, aunque posteriormente trascendió que se había producido un problema en la “burbuja sanitaria” del dispositivo de aislamiento.
Clavijo aseguró que el Gobierno de Canarias ofreció inmediatamente una nueva cápsula sanitaria para permitir que el avión pudiera continuar viaje, pero criticó nuevamente la ausencia de explicaciones oficiales claras.
“Permítanme que ya no me crea nada”, llegó a afirmar el presidente canario, comparando la situación con algunos episodios de descoordinación vividos durante la pandemia del COVID-19.
“No hay informes técnicos ni médicos”
Las declaraciones más contundentes llegaron cuando Clavijo aseguró que en la reunión de coordinación celebrada este martes se confirmó que no existían informes técnicos escritos que respaldaran la operación.
“Pedimos los informes médicos y técnicos que justificaban esta decisión y nos dijeron que no existían”, denunció.
Según el dirigente autonómico, se trata de una decisión “política” que podría comprometer tanto la seguridad de los pasajeros como la de los propios canarios.
Choque directo con Marlaska
Clavijo respondió también a las palabras del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien defendió la actuación del Gobierno alegando razones legales, éticas y de cooperación internacional.
El presidente canario fue especialmente duro:
“No vamos a aceptar lecciones de ética ni de solidaridad”, afirmó, recordando la gestión migratoria en Canarias y acusando al Ejecutivo central de haber dejado sola a la comunidad autónoma en anteriores crisis.
Además, insistió en que España no tenía obligación legal de trasladar el barco a Canarias y defendió que la solución más lógica habría sido evacuar directamente a los ciudadanos desde Cabo Verde.
Preocupación e incertidumbre
Mientras continúa la polémica política, crece también la preocupación social por la escasa información oficial sobre el alcance real del brote.
La OMS mantiene que el riesgo para la población general sigue siendo bajo, aunque persisten dudas sobre si algunos contagios pudieron producirse entre personas, algo poco habitual en ciertos tipos de hantavirus.
El Gobierno central, por su parte, asegura que el operativo se desarrollará bajo estrictos protocolos sanitarios y con coordinación internacional, mientras Canarias reclama transparencia total y acceso inmediato a toda la documentación técnica antes de permitir la llegada del buque al archipiélago.