Desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles en Alicante (AUGC), queremos poner en conocimiento de la opinión pública lo que parece ser una pésima gestión del dinero que los ciudadanos aportan a la Guardia Civil para el mantenimiento de los vehículos oficiales. Además de exponer a ciudadanos y agentes a peligros innecesarios. Los primeros porque tendrán un servicio deficiente y los segundos porque conducir esas “Tartanas” pone en riesgo su integridad física.
Para entender la complejidad del mantenimiento de flotas de los vehículos en la Guardia Civil, explicaremos que existen dos tipos de mantenimiento;
El preventivo:
Trata sobre las revisiones en función de plazos establecidos o kilómetros recorridos y en él se realiza un análisis del posible deterioro de elementos del vehículo para evitar desmontajes innecesarios y prevenir averías adicionales que pudieran presentarse, disminuyendo las intervenciones de urgencia. Siendo esta parte, del mantenimiento de flotas, la que menos presente se tiene a la hora de evitar gastos innecesarios.

El correctivo:
En el que se realizan reparaciones o mejoras que se llevan a cabo tras el fallo o avería del vehículo En el que se invierte la mayor parte del presupuesto existente.
Estos suman muchísimas deficiencias en materia de seguridad a día de hoy, tales como amortiguadores, rótulas de suspensión y dirección llevados al fin de su vida útil, con lo que la distancia de frenado y el guiado de dirección sufren variaciones importantes que repercuten directamente en la conducción del vehículo, por no mencionar que, elementos como el aire acondicionado, calefacción y asientos se encuentran en similares condiciones. O bien no funcionan o no lo hacen en condiciones óptimas con lo que la utilización de los vehículos se hace mucho más penosa, debido a, por ejemplo, las altas temperaturas registradas en época estival.
La no subsanación a tiempo de pequeñas averías habituales, así como la no sustitución de piezas por desgaste (por ejemplo; el no sustituir unos amortiguadores según el kilometraje que marca el fabricante y apurados hasta el fin de su vida útil, conlleva el desgaste prematuro de elementos anexos que no precisarían cambio ni reparación al sustituir los anteriores en su debido tiempo; unas pastillas de freno totalmente desgastadas producen el desgaste irregular y rotura del disco de freno, con el consiguiente gasto adicional que esto conlleva. Así como el tiempo que trascurre desde que se detecta una avería hasta que el vehículo entra en el taller para la reparación de la misma (debido en muchas ocasiones a que los trámites burocráticos alargan el proceso, tales como el estudio, valoración y aprobación del presupuesto) hace que se alarguen más de lo debido las reparaciones, apareciendo nuevas averías no detectadas hasta el momento, con lo que se vuelve a iniciar el proceso anterior, No llegan nunca a subsanarse por complete las deficiencias en los vehículos.
Para hacerse una idea de las condiciones en las que, en ocasiones, se encuentran los vehículos de la Guardia Civil en la provincia de Alicante, pondremos el ejemplo del Puesto Principal de Torrevieja el más importante de España por su volumen de trabajo, superior incluso al de muchas provincias enteras.
Los agentes de este Puesto Principal tienen que acudir a los avisos con vehículos donde, en la gran mayoría de las veces, la instalación de las señales acústicas y luminosas de los prioritarios están deterioradas por el uso y antigüedad de los mismos: esto conlleva la tardanza en exceso en llegada a auxiliar al ciudadano: así como el peligro que conlleva al acudir a un accidente de circulación o avería de un vehículo en carretera no pudiendo en la mayoría de las ocasiones señalizar correctamente mediante las señales luminosas y acústicas,
Para mejor entendimiento podemos tomar como ejemplo, el vehículo Renault Megane que la Dirección General de la Guardia Civil ha adquirido recientemente para realizar labores de Seguridad Ciudadana, el cual tiene un coste aproximado de 17,000 € y los vehículos asignados al Puesto Principal de Torrevieja acumulan, individualmente, gastos muy superiores en reparaciones. Pudiera ser económicamente más rentable la renovación total o parcial de la flota actual debido a la antigüedad, kilometraje y deficiencias que presentan.
Se da el caso de vehículos (siguiendo con el ejemplo de Torrevieja) como el 0peI Astra con matrícula PGC-xxxx-C (vehículo mampara para el traslado de detenidos) que encontrándose con una importante avería de motor y acumulando numerosas deficiencias leves en materia de dirección. suspensión y frenos, pero que en su conjunto hacen casi inadecuado el uso del mismo en materia de seguridad, y que pudiendo encontrarse en estudio para ser propuesto para tramitar su baja definitiva (desguace) por el importante gasto acumulado y la desmesurada inversión necesaria para la continuidad en el servicio, finalmente sea reparado sólo de la avería motor por unos 1.600 euros. Por lo que, como ocurre en otros casos, comenzará a funcionar y a los pocos días se producirá la nueva avería de otro elemento necesario para la circulación, debiendo inmovilizarse y comenzando nuevamente el estudio de si es viable y necesaria la reparación de éste con la consecuente acumulación de pérdidas económicas en el listado de reparaciones, además del perjuicio y el peligro que para la prestación del servicio esto conlleva.
En no mucha mejor situación se encuentra el Peugeot 307 con matrícula PGC-xxxxx-C (el otro vehículo mampara asignado al Puesto Principal de Torrevieja), que recientemente ha sido reparado de un fallo de motor por el que quedó inmovilizado unos dos meses y del que se notificaron numerosas deficiencias las cuales no fueron reparadas, tales como:
Tapón del depósito de líquido de frenos roto
Luna delantera rajada
Fallo en la instalación eléctrica del piloto trasero derecho (no funciona)
Problemas de caja de cambios (no entran bien la 1ª y 3ª velocidad)
No funcionan los prioritarios (problemas en la instalación)
Se procederá a la inmovilización de este cuando finalice la reparación del anterior, no disponiéndose en la gran mayoría de los casos de un vehículo adecuado para el traslado de detenidos continuándose así con la situación antes descrita, hecho que termina convirtiéndose en rutinario, pero como se nos ha manifestado en multitud de ocasiones el ciudadano no entiende. Muchos de ellos observan los vehículos del Cuerpo que circulan por el municipio después de que se les haya denunciado por hechos tales como no tener al día la ITV o que el estado de las cubiertas no cumpla las condiciones mínimas de seguridad exigibles.
Estos son solo dos ejemplos concretos de vehículos tan necesarios para el servicio que se desempeña en un Puesto de la Guardia Civil ( en este caso Torrevieja), pero que se pueden extrapolar al resto, ya que se encuentran en idéntica situación. Esta viene en parte dada porque la mayor parte del kilometraje se realiza en casco urbano, lo cual conlleva a un desgaste acelerado y mayor que cuando se realizan por travesías, autovías y carreteras convencionales. Además hay que tener en cuenta el número de horas que permanecen en funcionamiento los motores (Dispositivos operativos, señalización con señales luminosas y acústicas en accidentes de circulación, etc.) sin registrar aumento de kilómetros pero acumulando horas de funcionamiento que inciden directamente en el deterioro del motor, así como sus accesorios.
Desde AUGC Alicante instamos a la Dirección General de la Guardia Civil a que igualen el sistema de renting que usa el CNP y así pueda cambiar los vehículos cuando hayan recorrido 200.000km y no den lugar a batir récords como el que se ha batido hace unos días en la provincia de Lugo, donde un vehículo oficial de la Guardia Civil ha alcanzado los 600.000km de servicio, todo un veterano que ya se merece la jubilación.