
Cebrián ha explicado a los periodistas que el proyecto aún no ha llegado a su Conselleria, lo que ocurrirá una vez se inicie el proceso de evaluación ambiental y territorial estratégica, y que en estos momentos está en unas fases previas de comprobación documental en la Conselleria de Territorio.
Ha destacado que en este procedimiento “tienen voz muchísimas Administraciones” y entidades, lo que aporta “seguridad jurídica”, tras lo que su departamento tiene que hacer unos informes “integradores de esas opiniones” que pasarán a la comisión de evaluación ambiental para que elabore los dictámenes técnicos.
En su opinión, hay que tener en cuenta otros ejemplos o proyectos comerciales y de ocio similares del pasado y ver si finalmente se han construido, “si han tenido éxito o no”, si al cabo de los años han tenido el impacto económico positivo que se presumía y si están costando mucho dinero a los valencianos” o han generado problemas territoriales.
La consellera ha insistido en que todo el proceso se va a llevar a cabo “con la máxima transparencia”, y ha rehusado “especular” sobre los plazos del procedimiento, que suelen ser “muy largos” porque los proyectos son “complejos” y hay que evaluar “muchas cuestiones diferentes”