“Este lunes 12 de julio el nadador español Pablo Fernández regresará a Miami, Florida (después de lograr en 2019 el Récord Guinness de los 100 km más rápidos en aguas abiertas), para intentar un doble récord Guinness por una gran causa: limpiar nuestros océanos”, es lo que se puede leer en una campaña creada en la plataforma GoFundMe con el fin de visibilizar el proyecto solidario del nadador para la ayuda de la limpieza del mar.
Pablo intentará romper el récord por “la mayor distancia nadada en el océano en 24 horas” y “la distancia más larga jamás nadada en el océano” (actualmente de 226 km) en un intento que podría llevarle de 30 a 36 horas o más dependiendo de las condiciones climáticas y en el cual solo se le permitirá detenerse para comer o hidratarse; tomarse un tiempo para dormir o descansar en el barco automáticamente descalificará del evento.
La organización de los Guinness Récords apoyará este evento, así como la Asociación Mundial de Natación, quienes enviarán representantes para garantizar que se sigan todas las reglas.
Pablo se enfrenta a desafío complicado, no solo por lo que le supone física o mentalmente, sino también porque las aguas de Florida son conocidas por la presencia de medusas entre las que se encuentra la “man o war portuguesa” (una de las más peligrosas) y los tiburones que cada año son responsables de decenas de ataques.
Este reto, se trata de un nado solidario en el que Pablo se compromete a sacar 1 tonelada de plástico del océano por cada 1 km nado en este desafío, con el objetivo de superar las 226 toneladas.