El presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, ha rechazado abrir un debate en España sobre la gestación subrogada y ha destacado que “el debate sobre la esclavitud debería estar superado”. En una entrevista con Europa Press, Puig ha afirmado que el cuerpo de la mujer no puede ser objeto de mercantilización y que no se puede discutir sobre si es posible o no la esclavitud o la mercantilización del cuerpo de una mujer. El presidente valenciano ha señalado que existe una Declaración de Derechos Humanos y un avance en la civilidad que no se puede discutir y que la gestación subrogada no es lícita por definición
La gestación subrogada, también conocida como vientre de alquiler, es una técnica de reproducción asistida en la que una mujer gesta y da a luz a un bebé para otra persona o pareja. En este proceso, los óvulos y el esperma de los futuros padres o de donantes son fertilizados en un laboratorio, y el embrión resultante se transfiere al útero de la gestante subrogada. Una vez nacido el bebé, este es entregado a los padres biológicos.
Existen dos tipos de gestación subrogada: la tradicional y la gestación subrogada gestacional. En la gestación subrogada tradicional, la gestante subrogada es inseminada con el esperma del padre biológico o de un donante, y lleva al bebé hasta el nacimiento. En la gestación subrogada gestacional, el embrión se crea mediante fecundación in vitro con los óvulos y el esperma de los futuros padres o donantes, y se transfiere al útero de la gestante subrogada, que no tiene ningún vínculo biológico con el bebé.
La gestación subrogada es un tema controvertido, y en muchos países su legalidad varía. Algunos la prohíben por completo, mientras que en otros se permite en ciertos casos y con ciertas regulaciones.