La vicealcaldesa y candidata socialista a la Alcaldía de València, Sandra Gómez, ha propuesto limitar el número de cruceros que llegan al puerto de la ciudad. La iniciativa se enmarca dentro de la necesidad de desarrollar un modelo turístico sostenible, que permita ordenar y planificar las actividades turísticas, evitando aglomeraciones y minimizando el impacto económico sobre la ciudad.
Para ello, la propuesta contempla un análisis de la capacidad de recepción de visitantes que tiene la ciudad en relación con la actividad de los cruceros, para establecer un límite en el número de llegadas al día y evitar que se produzcan concentraciones en algunos espacios concretos de la ciudad. La medida se llevará a cabo en colaboración con la Autoridad Portuaria, y según la candidata socialista, “nos permitirá compatibilizar el bienestar de los residentes y la satisfacción del conjunto de turistas que nos visitan”.
La propuesta se enmarca en el Plan Estratégico de Turismo impulsado personalmente por Sandra Gómez, que ha permitido a la ciudad alcanzar un récord histórico de visitantes, con datos de ocupación y rentabilidad también históricos. De hecho, Valencia ha sido reconocida como capital europea del turismo inteligente.
La idea es continuar en esta línea de éxito, conciliando el turismo con el bienestar de los vecinos y vecinas de València, mediante la implantación de medidas que permitan mejorar la gestión de los flujos turísticos, utilizando tecnologías, interactuando con el turista y ampliando los focos de atracción a nuevos espacios.
La propuesta de establecer límites al turismo de bajo impacto económico continúa la línea marcada por los socialistas de la ciudad de València, que ya han aprobado un recargo para los apartamentos turísticos y los cruceros en la tasa turística aprobada en les Corts. Según Sandra Gómez, se trata de actividades turísticas que generan un impacto económico muy limitado en la ciudad y que suponen un desequilibrio para el modelo turístico de calidad y sostenible social y medioambientalmente que se ha implantado con éxito en nuestra ciudad.
En resumen, la propuesta de limitar el número de cruceros que llegan al puerto de València se enmarca dentro de un modelo turístico sostenible, que permita mejorar la gestión de los flujos turísticos y conciliar el turismo con el bienestar de los vecinos y vecinas de la ciudad. La medida se llevará a cabo en colaboración con la Autoridad Portuaria y se enmarca dentro del Plan Estratégico de Turismo impulsado por Sandra Gómez y respaldado por todos los grupos políticos.