La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha llevado a cabo una iniciativa en la que presenta mociones en más de 300 ayuntamientos de la Comunidad Valenciana, clasificados por la Administración como zonas con exceso de población de jabalíes. El objetivo de esta acción es que se implementen medidas urgentes para controlar el incremento de la fauna salvaje.
En un comunicado, AVA-ASAJA sugiere que los municipios podrían aprovechar las ayudas dispuestas en una nueva normativa de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio. Estas ayudas buscan mitigar los daños que el exceso de animales silvestres causa en la agricultura, así como los riesgos que suponen en las carreteras, los destrozos en áreas urbanas y la amenaza sanitaria por posibles enfermedades transmitidas al ganado.
La situación es especialmente crítica en áreas donde la caza deportiva no puede ejecutarse de manera efectiva, como en zonas agrícolas cercanas a urbanizaciones, viviendas aisladas o terrenos que carecen de un responsable cinegético designado, según advierte la organización agraria.
La moción introduce que el nuevo marco legislativo de la Generalitat ofrece una oportunidad para que los municipios intervengan de manera más decidida y colaboren con la Administración en el control no solo del jabalí, sino también de otras especies que afectan al sector agrario. Además, se propone solicitar al Gobierno central una mejora de los seguros agrarios para que incluyan los daños causados por la fauna silvestre y trasladar esta iniciativa a las administraciones correspondientes.
En cuanto a las subvenciones, la orden 4/2025 del 14 de marzo de la Conselleria de Medio Ambiente establece las bases reguladoras para otorgar ayudas a los ayuntamientos de la Comunidad Valenciana. Estas ayudas están destinadas a facilitar el control poblacional del jabalí en municipios con sobreabundancia de esta especie, financiando hasta el 100% de las actividades de control mediante técnicas de caza autorizadas, así como servicios de recogida de cadáveres y la adquisición de materiales como jaulas trampa o contenedores, para facilitar la intervención municipal frente a este problema.
El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, ha afirmado que llevan años alertando sobre el crecimiento descontrolado de estas especies y sus consecuencias negativas. “Es momento de que los ayuntamientos se involucren más en este asunto, ahora disponen de más herramientas y recursos para hacerlo. Si no actuamos pronto, nuestras cosechas seguirán arruinándose, los accidentes incrementándose y nuestro entorno rural deteriorándose”, expresó.
Según las estimaciones de la organización agraria, las pérdidas causadas en 2024 por la fauna salvaje superaron los 50 millones de euros en la agricultura valenciana, confirmando así una tendencia ascendente en los últimos años.