Salomé Pradas, exconsellera de Justicia y Emergencias, compareció este viernes en la Ciudad de la Justicia de Valencia para declarar como investigada en el caso relacionado con la dana del pasado 29 de octubre. Su llegada estuvo marcada por los gritos de manifestantes que clamaban “asesinos” y “Mazón dimisión”.
Pradas, acompañada por su abogado Eduardo de Urbano, llegó a los juzgados a las 9:17 horas. A las 12:30 horas estaba prevista la comparecencia de su ex número dos, Emilio Argüeso. Estas son las dos primeras citaciones de investigados en este proceso judicial.
En el exterior del recinto judicial se congregaron varias personas, incluidos familiares y víctimas de la riada, así como miembros de asociaciones. Portaban pancartas con mensajes como “Asesinos”, “Justicia por mi marido y mis hijos” y “Nuestros familiares han muerto por vuestra incompetencia”. También se mostró una figura de Mazón con las manos manchadas de rojo.
La jueza que instruye el caso citó a Pradas por ser la máxima autoridad en medidas de autoprotección durante la riada. Respecto a Argüeso, su declaración se considera “necesaria” debido a su relevancia orgánica y decisoria. Tras ser imputada, Pradas emitió un comunicado asegurando que, desde el inicio hasta el final de la emergencia, cumplió con sus funciones según la normativa vigente y expresó su disposición a colaborar para esclarecer los hechos.
El auto judicial señala que el aviso a la población enviado a las 20:11 horas fue tardío y erróneo, y que la dana no fue un fenómeno imprevisto, pues su avance fue anunciado por Aemet, lo que incluso llevó a la Universitat de Valencia a suspender actividades. La jueza indicó que se debió convocar una reunión del Cecopi la mañana del día 29 para alertar a la población, dado que la convocatoria oficial se realizó con gran demora a las 17:00 horas.
El Cecopi es un órgano de coordinación de emergencias, pero las decisiones sobre protección civil, como comunicar las medidas de autoprotección, son competencia de la administración autonómica. Según la magistrada, se alertó sobre la gravedad de la situación con antelación suficiente a través de Aemet, el teléfono de emergencias 112, medios de comunicación y la Confederación Hidrográfica del Júcar.