Torrent ha sido recientemente el centro de atención para los entusiastas del arte sacro gracias a la exposición ‘Materia y fe, presencia i creencia’ del escultor valenciano Lluís Costa, presentada en la sala cívica de l’Antic Mercat. El cierre de esta muestra coincide con el inicio de las semanas más significativas de preparación para la Semana Santa, dotándola de un simbolismo especial. La exposición reúne una selección meticulosa de esculturas, pinturas y dibujos centrados en temas litúrgicos, reflejando el estilo distintivo de Costa, que combina tradición religiosa con una perspectiva contemporánea, destacando el estudio de movimiento, luz y textura. Las piezas se presentan en diversos materiales como arcilla, escayola y madera, algunas de ellas siendo préstamos temporales de parroquias.
La relación de Costa con la Semana Santa en Torrent comenzó con la Hermandad del Divino Costado y Pepe Ortí, quien le encargó el trono de su imagen. Costa describe cómo, a partir de esa relación, se le propuso crear el altar de la iglesia de Nuestra Señora del Monte Vedat, recordando con cariño a personas como Amparo Navarro y Lluís Llorca. También creó un Cristo para el altar, cuya versión más grande pertenece a la Hermandad del Divino Costado. Costa relata su aislamiento en la iglesia durante dos días para idear su obra, lo que finalmente resultó en una cruz de San Juan y el uso predominante del color azul para la representación de la virgen.
Las creaciones de Costa pueden contemplarse también en el convento de Santo Domingo, la Parroquia de San José y la Inmaculada, además de en los tronos procesionales de las cofradías del Prendimiento de Jesús de Torrent. Esta exposición no solo revela la evolución artística de Costa, sino también su historia personal reciente, ya que algunas piezas han sido restauradas tras los daños sufridos en su taller en Alfafar, debido a una dana.
Costa, originario de Benetússer, comenzó su carrera artística a los 15 años en el taller del escultor Francisco Zenó, y completó su formación en la Escuela de Artes y Oficios de Valencia bajo la tutela de Manuel Beneyto, quien le inculcó un profundo conocimiento de la figura humana y los estilos clasicistas franceses de los siglos XIV al XVI. La carrera de Costa se ha desarrollado tanto en escultura como en pintura, abarcando restauraciones y nuevas creaciones para encargos locales e internacionales. Una de sus obras más reconocidas, ‘La Pietat’, recibió un premio en la Feria de París en 1998 y es considerada emblemática en su trayectoria.