La ciudad de Valencia ha decidido adjudicar a una unión temporal de empresas (UTE) compuesta por Acciona Agua, Becsa y Ciclagua el contrato para gestionar el servicio de explotación y mantenimiento del sistema municipal de saneamiento de aguas. Este contrato, que tendrá una duración de 15 años, tiene un valor de 239,6 millones de euros. Siete propuestas se presentaron para esta licitación.
Aunque la UTE formada por Grupo Bertolín y Global Omnium fue líder en puntuaciones técnicas y económicas durante el proceso de licitación, su oferta inicial de 255 millones de euros (sin impuestos) no resultó seleccionada. Tras la revisión, se adjudicó el contrato por casi 240 millones de euros, destinándose 189,5 millones a la gestión del servicio y el resto a obras pendientes en la red de saneamiento.
El Ayuntamiento decidió descartar la propuesta de Bertolín y Global Omnium por no justificar adecuadamente su oferta, que incurrió en una presunción de anormalidad. Esta decisión se basó en un informe del departamento del Ciclo Integral del Agua del 11 de abril, que concluyó que la UTE no había acreditado la viabilidad de su oferta económica, basada en precios unitarios bajos en la renovación del alcantarillado.
Además, la mesa de contratación ya había excluido a la UTE formada por FCC AQUALIA, S.A. y CHM OBRAS E INFRAESTRUCTURAS, S.A. el pasado 23 de enero, debido a no alcanzar el umbral mínimo requerido de 20 puntos sobre un máximo de 40.