El Ayuntamiento de Valencia intensifica la presión sobre la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) para asegurar la viabilidad técnica del proyecto que conecta el Poyo y la Saleta con el cauce del Turia. La preocupación principal es que este plan no comprometa la seguridad de las pedanías y la zona sur de la ciudad. El portavoz municipal, Juan Carlos Caballero, ha expresado la necesidad de un estudio que garantice que los nuevos encauzamientos no afectarán el caudal actual del Turia. Esto fue manifestado tras la Junta de Gobierno Local celebrada el jueves, donde advirtió sobre el riesgo de colapso del canal debido al aporte de caudales de los barrancos implicados si no se verifica la capacidad del sistema para gestionar los nuevos flujos de agua.
Caballero, siguiendo el ejemplo de la alcaldesa María José Catalá, ha solicitado a la CHJ que presente estudios que demuestren que el plan de canalización de ramblas no perjudica a los vecinos de Valencia ni a las pedanías, o, en su defecto, que proponga medidas correctivas para garantizar la seguridad ante posibles avenidas importantes.
Además, el portavoz municipal ha destacado las iniciativas del gobierno local, como incluir estas nuevas obras de canalización en el plan integral de prevención y predicción de inundaciones de Valencia, así como clasificar Horno de Alcedo, Castellar-l’Oliveral y La Torre como zonas de riesgo, que habían sido excluidas en el anterior proyecto de Ribó.
Caballero también mencionó el anuncio de la alcaldesa sobre la intención del Ayuntamiento de asesorarse con expertos de la Universitat de València y la Politècnica para evaluar el impacto del nuevo plan de la CHJ sobre el canal del Turia. Según el portavoz, el objetivo es contar con el conocimiento de los técnicos universitarios sobre las posibles afectaciones al caudal del Turia y las medidas que debería implementar la Confederación para reforzar el Plan Sur.
En otro tema, Caballero se refirió a la inquietud mostrada por dos de las tres asociaciones vecinales de pedanías afectadas por la inundación del 29 de octubre pasado. Declaró que el Ayuntamiento comparte plenamente la preocupación de estas y otras asociaciones, extendiendo su atención a toda la ciudad de Valencia ante un potencial desbordamiento del cauce.
Por último, el portavoz ha revelado que la preocupación vecinal ante una eventual inundación fue uno de los temas prioritarios en las reuniones que Catalá sostuvo con las entidades residenciales implicadas, calificando esta inquietud como una reivindicación firme del Consistorio.