El Ayuntamiento de Castelló, Cruz Roja y Fundación La Caixa han renovado su compromiso con el ‘Proyecto Final de Vida y Soledad’, una iniciativa que busca ofrecer atención integral a personas con enfermedades avanzadas que se encuentran solas en la etapa final de sus vidas.
La alcaldesa de Castelló, Begoña Carrasco, junto al presidente de la Asamblea de Cruz Roja Castellón, Pablo Salvador, formalizó este convenio que incluye la participación de varios representantes, entre ellos el coordinador provincial de Cruz Roja, Óscar Meseguer, y la responsable territorial de Fundación La Caixa en la Comunitat Valenciana, Soraya Casado.
La alcaldesa Carrasco explicó que el programa está diseñado para promover una red comunitaria que brinda acompañamiento gratuito, ya sea presencial o telemático, según las necesidades de las personas involucradas. Además, destacó el papel fundamental de Cruz Roja en la formación de voluntarios, más de 1.000 hasta la fecha, que son clave para ejecutar esta labor.
Pablo Salvador, de Cruz Roja, subrayó la importancia del apoyo municipal para visibilizar y abordar el problema de la soledad no deseada, haciendo un llamamiento a la sociedad para que actúe en consecuencia.
Este programa, que comenzó en 2008, busca mejorar la calidad de vida de personas en situaciones críticas, atendiendo aspectos emocionales, sociales y espirituales. Carrasco detalló que el Ayuntamiento, mediante la concejalía de Bienestar Social, identificará a quienes requieran del programa, intensificando esfuerzos con este nuevo acuerdo formalizado.
Carrasco también enfatizó en la problemática de la soledad entre adultos mayores, señalando que más de 5.000 personas de más de 75 años en Castelló viven solas. Agradeció el trabajo histórico de Cruz Roja, que lleva 150 años centrada en la inclusión y el apoyo a colectivos vulnerables. Asimismo, reconoció el respaldo de Fundación La Caixa en este esfuerzo.
Cruz Roja recalca la importancia de la compañía para las personas que sufren soledad, especialmente en momentos críticos de su vida. Invitan a la comunidad a tomar acción, ya sea informando sobre casos de soledad o participando como voluntarios en el proyecto.