En Castellón, aproximadamente 15.000 personas asistieron este sábado a la clausura de la XI edición del SanSan Festival, celebrada en el recinto de Benicàssim. A lo largo de los tres días del evento, se reunieron más de 45.000 asistentes, lo que, según la organización, demuestra la fortaleza del festival.
Carlos Ares inició la jornada con una producción sobresaliente y un sonido cautivador que atrajo a un público en crecimiento. Su actuación, equilibrada en emoción y energía, dejó claro que es un artista a seguir en la escena musical actual.
La tarde continuó con Alcalá Norte, quienes con su estilo rebelde y rockero invitaron al público a brindar, aportando un toque único a su set con su distintiva corona de laurel. El grupo GRISO debutó en los escenarios presentando un adelanto de su nueva gira con un nuevo estilo rockero.
La esperada Amaia ofreció uno de los momentos más memorables del día. Su interpretación impecable y conexión con el público evidenció su talento y capacidad para emocionar. Su repertorio, que incluyó tanto temas íntimos como enérgicos, mantuvo a los asistentes cautivados de principio a fin.
Franz Ferdinand, la banda escocesa, dio un giro radical a la jornada con uno de los conciertos más enérgicos, convirtiendo el recinto en una pista de baile. Canciones como ‘Take Me Out’ y ‘No You Girls’ desataron la euforia colectiva.
Melifluo trajo un momento de calma antes de las esperadas actuaciones de Sidonie y Lori Meyers. Sidonie, con su carisma y complicidad con el público, transformó su concierto en una auténtica celebración, reafirmando su estatus como iconos del indie nacional.
La Plata, en el escenario Calaverita, ofreció una fusión de punk, indie y synthwave a una audiencia leal.
Lori Meyers, por su parte, dio uno de los conciertos más coreados, con temas como ‘Emborracharme’ y ‘Mi realidad’ que entusiasmaron al público. Su actuación mantuvo la energía en alto, reafirmando su reputación como una de las bandas favoritas del panorama musical español.
Carlos Sadness introdujo un cambio de ritmo con su característico sonido tropical, mientras que Las Dianas aportaron frescura con sus melodías pegadizas, cerrando el escenario Calaverita Records.
El show de Delaporte fue una explosión de ritmo y electrónica que mantuvo al público en movimiento. Su actuación, que combina lo visual y lo sonoro de manera impactante, se ha consolidado como esencial en la escena actual.
Una de las sorpresas de la noche fue el regreso de Rayden a los escenarios con su tema “Rendición”, después de dos años de ausencia.