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La iglesia de Picanya lamenta la muerte del Papa, a quien obsequió con una imagen de la dana
“Un día muy triste para los católicos”. Así se expresó el párroco de Picanya, don Joaquín, tras conocer el fallecimiento del Papa Francisco. Este sentimiento es compartido por los fieles de la comunidad, quienes agradecen al Santo Padre por sus oraciones tras el temporal. Don Joaquín recuerda: “El papa tuvo el detalle de incluir a la Virgen de los Desamparados en una de las audiencias de los miércoles, por lo que decidí enviarle uno de los ángeles que custodiaban el sagrario, en agradecimiento por su gesto”.
La iglesia de Nuestra Señora de Monserrat fue gravemente afectada por la dana, quedando sumergida bajo tres metros ochenta centímetros de agua y lodo. El párroco relata: “Uno de los ángeles quedó milagrosamente intacto, pero el otro fue irreparablemente dañado, sin alas, cabeza ni brazos”. Por ello, vio oportuno regalar esta imagen al Papa, quien había mostrado tanta empatía con la comunidad valenciana. “El Papa hizo numerosos llamamientos para ayudar a los afectados y mostró cercanía con todos los valencianos, especialmente aquellos que perdieron seres queridos”, enfatiza don Joaquín.
Para concretar el envío del obsequio, el cura contactó al vicario episcopal de Valencia, Jesús Corbí, quien actuó como intermediario. La imagen fue enviada al Papa durante su vuelo a Córcega el 15 de diciembre de 2024, en su cuadragésimo séptimo viaje apostólico, donde celebró una misa con 7.000 fieles. A bordo del avión, el Papa recibió la imagen acompañada de una carta que decía: “Le hacemos llegar este ángel que ha estado, durante décadas, en adoración junto al sagrario de la parroquia de Picanya, la más afectada de la diócesis. Es símbolo de nuestra oración, sufrimiento y labor como pueblo, y juntos, seremos peregrinos de esperanza en esta dramática situación. Con afecto y gratitud, imploramos su bendición”.
El Vaticano informó del gesto en sus redes sociales, compartiendo la imagen y el siguiente texto: “Numerosos regalos para el Papa Francisco durante el vuelo hacia Córcega. Entre ellos, una estatua de un ángel dañada y cubierta de barro, de una parroquia valenciana devastada por el temporal Dana”. La imagen del ángel, que había estado en adoración junto al sagrario, quedó destrozada, sin cabeza ni alas, tras las inundaciones que causaron más de doscientas víctimas mortales y significativos daños. Hasta su muerte, el Papa realizó numerosos llamamientos para facilitar la asistencia a los afectados y expresó mensajes de cercanía a todos los valencianos.