Las festividades en Valencia también se ven afectadas por el fallecimiento del papa Francisco. La Semana Santa Marinera ha decidido mantener las comidas de Pascua, siguiendo el deseo del Arzobispado, pero los traslados de las imágenes de regreso a las parroquias serán sin música, guardando silencio. La Junta Central Vicentina espera reunirse con la Iglesia próximamente para decidir cómo gestionar su semana grande, la cual comienza este martes con el concurso de milagros, que seguirá adelante al ser un evento privado.
Carles Genís, presidente de la Junta Mayor de la Semana Santa Marinera, comentó que tras conversar con el vicario general del Arzobispado, se decidió realizar los traslados en completo silencio, sin ambientación musical. Además, las comidas de Pascua estarán restringidas a los locales de cofradías y hermandades. Los participantes de las festividades se han comprometido a dedicar una oración conjunta en memoria del papa Francisco. Genís afirmó que estas comidas perduran por un deseo expreso del Arzobispado, y los estandartes de las hermandades exhibirán crespones negros.
Por otro lado, los vicentinos se preparan para su semana grande. Aunque el día festivo es el próximo lunes, durante la semana habrá altares y representaciones públicas, así como varias celebraciones. La Junta Central Vicentina consultará al Arzobispado sobre cómo proceder. Antonio Alpuente, vicepresidente de la entidad, señaló que el concurso de milagros, que comienza este martes en la sede de la ONCE en la Gran Vía Ramón y Cajal de Valencia, continuará, ya que es un acto privado. La ciudad ha declarado tres días de luto, por lo que se espera que no haya inconvenientes para la celebración de San Vicente Ferrer el próximo lunes. Sin embargo, la junta busca dialogar con la Iglesia para tomar las mejores decisiones, al igual que lo hizo la Semana Santa Marinera.