Un jugador de La Bonoloto gana más de 126.322 euros este lunes
La Bonoloto, una de las loterías diarias más populares de Loterías y Apuestas del Estado, ha celebrado su sorteo este lunes 21 de abril. La jornada ha dejado a un afortunado jugador con un premio de 126.322,48 euros por acertar en la Segunda Categoría (5 aciertos más el complementario). Este premio millonario fue validado en la Administración de Loterías n.º 14 de Las Palmas de Gran Canaria, ubicada en la calle Henry Dunant, 19.
Los números ganadores de hoy en La Bonoloto han sido: 40, 39, 02, 42, 28 y 11. El número complementario fue el 33 y el reintegro, el 3. Se recuerda a los jugadores que deben verificar los boletos a través de los canales oficiales de Loterías del Estado.
Cómo se juega a La Bonoloto
Para participar en esta lotería, los jugadores deben seleccionar seis números de una tabla que va del 1 al 49. Del total recaudado, el 55% se destina a los premios. Las instrucciones son simples: elegir si se quiere jugar al próximo sorteo o a todos los que restan de la semana, seleccionar una combinación de seis números o dejar que el sistema lo haga aleatoriamente, y decidir la cantidad de combinaciones a jugar. Una vez elegidas, se añade a la compra y se puede optar por repetir la misma compra en varias semanas.
Historias de ganadores
El valenciano que ganó 80 millones y forma parte del club Ferrari
Javier Espinosa, natural de Bonrepós, apostó durante años a los mismos números en La Primitiva, siguiendo la tradición familiar, hasta que en 2019 ganó 80 millones de euros. La combinación que lo hizo rico fue 7, 13, 23, 40, 41 y 49, complementada por el 16 y el reintegro con el número 3. Este premio transformó la vida del vecino de Bonrepós que había sellado su boleto en Tarvernes Blanques, cerca de Valencia. Javier, quien tenía un negocio familiar de venta de materiales de fontanería, realizó uno de sus sueños al comprarse un Ferrari y construirse una nueva casa, además de unirse al exclusivo ‘Club Ferrari’.
Ganador de 5 millones se entera en un bar
Rufino pasó a ser el vecino más conocido de Valuengo, Jerez, tras ganar el Gordo de la Primitiva con un premio de 5,4 millones de euros. De manera inesperada, descubrió su fortuna mientras tomaba un café en su bar habitual. La conversación entre los clientes sobre el premio llevó al camarero a verificar el boleto de Rufino y revelar que él era el ganador. Su sorpresa fue enorme, dado que nadie en el bar podía creerlo. Rufino, quien había sido víctima de un accidente laboral que le costó tres dedos, ahora es millonario.
Una ganadora denuncia a la lotería por arruinarle la vida
Jane Park, quien ganó el Euromillones con 17 años, considera que su fortuna le ha complicado la vida. Tras recibir 1.175.000 euros, gastó en ropa de lujo, coches y cirugía estética. Sin embargo, ahora con cuatro años más, Jane afirmó en una entrevista que hubiera preferido no ganar, ya que el premio la ha dejado sintiéndose vacía y con dificultades para encontrar pareja que no esté interesada solo en su dinero.
Una pareja pierde por no jugar sus números
Rachel Kennedy y Liam McCrohan, una pareja de Inglaterra, estuvieron a punto de ganar 182 millones de euros en el Euromillones, ya que siempre jugaban a los mismos números. Sin embargo, la falta de fondos en su cuenta les impidió participar el día que esos números fueron sorteados, provocando que se perdieran el gran premio.
Problema al cobrar un premio de la ONCE
Daniela vivió momentos amargos al ver cómo un cupón de la ONCE, premiado con 400.000 euros, no podía ser cobrado. Su madre había comprado el boleto como cada año en la Avenida del Oeste para el sorteo del 1 de enero. Debido a una inscripción previa de su marido en el Registro General de Interdicciones del Acceso al Juego, él no pudo reclamar el premio, lo que generó una situación compleja y una frustración personal para Daniela, quien culpa a una discusión familiar por esta situación.
Ruth, la millonaria que sigue trabajando
Ruth Breen, de 39 años, ganó el Euromillones durante una etapa financiera difícil. A pesar de su premio, decidió mantener su empleo como matrona y utilizó el dinero para mejorar la educación de su hija, ayudar a su hermano a comprar una casa y asegurar el bienestar de sus padres. Su experiencia muestra cómo algunos ganadores prefieren no cambiar sus vidas por completo tras recibir un gran premio.