La polémica relacionada con la próxima manifestación para solicitar la dimisión de Carlos Mazón como presidente de la Generalitat ha llegado a su fin. Las entidades convocantes han llamado a la ciudadanía a participar en la marcha programada para el lunes 28 de abril en Valencia, coincidiendo con las festividades de San Vicente Ferrer, patrón de la ciudad. Sin embargo, tras una propuesta de la subdelegación del Gobierno, el recorrido será modificado para seguir el itinerario utilizado en la última manifestación en defensa del derecho a la vivienda. Los manifestantes partirán desde la plaza del Ayuntamiento, pasarán por Marqués de Sotelo, continuarán por las calles Xàtiva y Colón, hasta llegar a la Porta de la Mar, Navarro Reverter, y finalizarán en la plaza América.
El cambio en el recorrido de la manifestación, que critica la gestión política del Consell respecto a la dana, se produjo para no coincidir con la procesión de San Vicente Ferrer. Esta coincidencia generaba preocupaciones debido a la posible confluencia de ambas marchas en diferentes puntos de la ciudad, especialmente en la calle la Paz. Originalmente, la manifestación estaba convocada para las 18:00 horas del lunes 28 de abril, mientras que la procesión religiosa comenzaría una hora más tarde, a las 19:00.
La Policía Local elaboró un informe para la Delegación del Gobierno y los organizadores, advirtiendo sobre los riesgos de seguridad que implica la coincidencia de ambos eventos. En respuesta, el Ayuntamiento de Valencia instó a la Delegación a modificar o impugnar la manifestación, apoyándose en el Plan Especial de Protección de Ciutat Vella, que enfatiza la importancia de preservar el uso tradicional de espacios emblemáticos como las plazas del Ayuntamiento, Reina y la Virgen.
Tras recibir este informe, la Delegación del Gobierno solicitó a los organizadores de la manifestación cambiar el recorrido en deferencia a las peticiones realizadas por los vicentinos. Antonio Alpuente, vicepresidente de la Junta Central Vicentina, señaló la importancia de respetar la tradición y evitar posibles conflictos al coincidir con la procesión que involucra a 24 colectivos y la venerada imagen de San Vicente Ferrer.
Finalmente, los organizadores de la manifestación han confirmado que han aceptado la propuesta de la subdelegación del Gobierno en Valencia y modificarán el recorrido para el mencionado 28 de abril. Optarán por una ruta que se usó el 5 de abril en defensa del derecho a la vivienda, priorizando áreas más amplias, como las calles Xàtiva y Colón, y alejándose de las inmediaciones de la plaza de la Virgen. Esta decisión busca evitar situaciones de descoordinación como la ocurrida en octubre de 2023, cuando la coincidencia de una manifestación a favor de Palestina y un evento de balls al carrer en la plaza de la Virgen derivó en enfrentamientos entre los participantes. Ambos eventos, la procesión y la manifestación, se llevarán a cabo sin interponerse en las mismas áreas, garantizando la seguridad de todos los asistentes.