La Universitat de Valencia ha decidido mantener la suspensión de clases, en consonancia con otras instituciones educativas de la Comunitat. Esta medida se extiende durante la mañana del martes, casi 24 horas después de un apagón que paralizó diversas actividades, incluida la académica. Aunque el Ayuntamiento de Valencia permitió que los centros escolares continuaran abiertos, se canceló el servicio docente. La Universitat Politècnica de Valencia también suspendió sus clases, al igual que los campus de Alicante y Elche.
La Universitat de Valencia, en un comunicado, informó que pese al restablecimiento del suministro eléctrico en sus instalaciones, ha optado por cancelar sus actividades debido a las continuas incidencias en el transporte público. Además, se mantiene el “nivel 1 de emergencia UV”, y se suspenden los exámenes y actividades obligatorias programadas para el 29 de abril.
La universidad también aclaró que no se requiere la asistencia física de aquellos trabajadores que experimenten dificultades de transporte, permitiéndoles realizar sus labores de manera remota, conforme a la normativa vigente.