Primeras horas en colegios y universidades: actividades lúdicas, repasos, sin exámenes y con poca asistencia
El regreso a la normalidad tras el apagón ha coincidido con la vuelta a la rutina de casi un millón de estudiantes valencianos después de las vacaciones de Semana Santa y Pascua. El Cecopi recomendó abrir los centros, pero sin actividad lectiva, una directriz que se siguió en la mayoría de lugares, aunque en algunas localidades como Elche o Dénia, los centros permanecieron cerrados.
La estrategia más común para facilitar la conciliación laboral de los padres ha consistido en jornadas en las que los niños participan en juegos o lecturas, y los estudiantes mayores aprovechan para repasar contenidos, ya que, al no haber clases formales, no se puede avanzar temario. Se ha observado una menor asistencia y, en cuanto a incidencias, se han reportado problemas en comunicaciones y la suspensión de actividades extracurriculares, como excursiones anteriormente programadas, incluyendo campamentos para afectados por la dana organizados por Fampa Valencia o eventos relacionados con la Fira del Llibre de Valencia, con el objetivo de evitar desplazamientos innecesarios.
En el ámbito universitario, la mayoría de centros decidió mantener las clases, pero con flexibilidad: no se realizan exámenes, y si estaban programados, se permite su realización en otra fecha para no perjudicar a estudiantes que enfrentaron problemas de transporte, siguiendo la recomendación de minimizar los desplazamientos.
La caída en la asistencia en colegios e institutos ha sido notable, según docentes, equipos directivos y patronales de centros. Por ejemplo, en un colegio público de Benidorm, se dio asistencia a un máximo de 13 alumnos por aula, de las 19 unidades autorizadas, y algunas clases no superaron los tres estudiantes. Vicenta Rodríguez, secretaria autonómica de Escuelas Católicas en la Comunitat, estima que la asistencia en sus centros ha oscilado entre el 40% y el 50% en infantil y Primaria, siendo aún menor en ESO y Bachillerato. En Paiporta, solo nueve alumnos acudieron a sus dos aulas de cuatro años, y un Ceip en Catarroja registró entre seis y nueve estudiantes en Infantil. En el IES de Albal, aproximadamente el 20% de los matriculados asistieron a clase, con mayor asistencia en los cursos de menor edad.
En cuanto a las actividades, Rodríguez menciona que se enfocan en refuerzos, revisiones, comprensión lectora y actividades de aprendizaje que no implican avanzar en un temario concreto, como Educación Física con rutinas personalizadas o Inglés con películas y canciones. “Cuesta romper la dinámica de que parece que tras el apagón no hay clase, también influye que venimos de vacaciones y es difícil activar a los alumnos, pero podemos hablar de una normalidad anómala”, comenta.
En otros centros, se efectuaron actividades colectivas en los patios, juegos de mesa para los más pequeños, agrupamiento de clases del mismo nivel con pocos alumnos, actividades de baile y artísticas de repaso, uso de vídeos o trabajo en los huertos escolares.
También ha habido “desconcierto”, como expresa un director de Torrent, en relación a la falta de instrucciones claras por parte de la administración educativa, más allá de la recomendación de Cecopi: centros abiertos, sin actividad lectiva pero con servicio de comedor y transporte. “Muchas familias no entendieron qué implicaba esto, interpretando que no había clases aunque los centros permanecían abiertos, lo que se reflejó en la asistencia”, explica un docente de Valencia.
En otro centro de la capital, se evidenció la necesidad de que los docentes asumieran funciones adicionales debido a la ausencia de personal de conserjería. Las actividades se centraron más en lúdicas y repasos, transformando el centro en un espacio de conciliación.
En cuanto a las universidades, la Universidad de Valencia mantuvo las clases pero suspendió exámenes previstos, lo mismo hicieron la CEU Cardenal Herrera y la Católica de Valencia. La Universidad de Alicante y la Politècnica suspendieron todas las actividades, aunque se anunciará al mediodía la situación de las sesiones vespertinas.