**Noticias de Valencia**
**La Virgen recorre una Valencia entregada en una procesión multitudinaria**
El 11 de mayo de 2025, como cada año, la patrona de los valencianos desfiló por las calles del centro de la ciudad, envuelta en el fervor y el cariño de sus fieles. La procesión, encabezada por comisiones falleras, entidades religiosas festivas y otros colectivos, congregó a una multitud. El clima favorable, con temperaturas cercanas a los 30 grados, animó a muchos a presenciar el cierre de las celebraciones en honor a la Mare de Déu.
Desde las 17:30 horas, los primeros participantes, miembros de la fiesta fallera, partieron de la Plaza de la Virgen para recorrer las principales calles del centro. Se vivieron momentos emotivos, evocando la pasada Ofrenda. En contraste con la lluvia que empañó el desfile de marzo, los falleros disfrutaron de una tarde luminosa y cálida, alcanzando los 25 grados alrededor de las seis de la tarde.
Este fue el primer día en que el sol brilló intensamente. Los espectadores, con abanicos en mano o desplegados, esperaban ansiosos la salida de la Virgen por la Puerta de los Apóstoles. Antes, desde las 18:30 horas, desfilaron las cofradías y entidades religiosas. La Junta de Hermandades de Alboraia, vestida de rigurosos trajes negros y con la imagen de Cristo en su estandarte, fue la primera en salir. A continuación, una larga fila de clavariesas, capas, cirios, uniformes y rosarios en manos de los miembros de instituciones festivas y culturales valencianas.
Además de los símbolos y agrupaciones religiosas, la procesión contó también con la presencia gremial. Profesionales del pan y la repostería, representados por el Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia, se unieron con sus prendas de trabajo. La muy aplaudida Legión del Ejército y la Reial Senyera también hicieron su aparición, avanzando al ritmo de tambores y trompetas. La música amenizaba la espera.
Finalmente, alrededor de las 20 horas, el himno de la Virgen anunciaba su gloriosa salida por la Puerta de los Apóstoles de la Catedral de Valencia. Incienso, lágrimas, aplausos y palabras de devoción la recibieron entre estruendos de pirotecnia. Comenzaba así el paseo más esperado de la tarde, aquel que permitía, un año más, rendir homenaje a la patrona en las calles.
Las calles estaban abarrotadas. No faltaron autoridades como la alcaldesa de Valencia, María José Catalá. Aunque Carlos Mazón no asistió, estuvieron presentes Susana Camarero, vicepresidenta primera de la Generalitat, y Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias. Fue un recorrido multitudinario, con los márgenes atestados de público y una lluvia de flores que descendía suavemente entre el humo del incienso y el eco de la devoción: «¡Viva la Mare de Déu! ¡Guapa!, ¡Bonica!».