**Von der Leyen: “La tragedia debe guiar nuestros preparativos futuros”**
Bruselas, 13 de mayo – La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha subrayado la importancia de utilizar las lecciones aprendidas de desastres naturales para preparar el futuro de la Unión Europea. Esto lo declaró tras reunirse con representantes de las asociaciones de víctimas de la dana que afectó a Valencia.
“Ha sido un placer reunirme con las asociaciones de damnificados por las inundaciones de Valencia y sus familiares. Agradezco que compartan sus historias”, comentó Von der Leyen a través de su perfil de X, en referencia a su primer encuentro con las víctimas desde el trágico evento del 29 de octubre, que provocó la muerte de 228 personas y causó daños multimillonarios en la provincia de Valencia.
La reunión tuvo lugar en Bruselas con organizaciones como la Associació de Víctimes de la Dana-29 d’Octubre, la Asociación de Víctimas Mortales de la Dana, y la Associació Damnificats Dana Horta Sud València. Estas entidades habían solicitado previamente un encuentro con la presidenta durante su última visita a Valencia, donde asistió al Congreso del Partido Popular Europeo, aunque finalmente el encuentro tuvo lugar en Bruselas.
“La UE se muestra solidaria, apoyando la recuperación hoy y la resiliencia para mañana. Esta tragedia debe guiar nuestros preparativos para el futuro”, agregó Von der Leyen.
**Fondo Europeo de Solidaridad**
En paralelo, Bruselas está evaluando la documentación enviada por el Gobierno español el 20 de enero, relativa a los gastos elegibles para financiación a través del Fondo Europeo de Solidaridad, valorados en 4.404 millones de euros por Moncloa. La Comisión Europea será la encargada de determinar el monto final tras completar el análisis, un proceso que todavía sigue en curso según fuentes comunitarias.
Por el momento, Bruselas ha otorgado a España un anticipo de 100 millones de euros de este fondo. Esta cantidad se destinará a gastos relacionados con los daños causados por la dana y permitirá restaurar infraestructuras esenciales como los sistemas de energía, agua, sanidad, educación o telecomunicaciones, así como medidas de protección del patrimonio cultural y operaciones de limpieza. Este anticipo representa el máximo establecido por reglamento, aunque no determina el importe final de la ayuda, que dependerá de la evaluación completa de la solicitud presentada por España.