Un inspector de la Policía Nacional ha declarado que la transferencia de dinero de la cuenta del expiloto Álex Debón a la del expresidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, no está relacionada con préstamos ni contratos de opción de compra. La fiscalía sostiene que esta transferencia fue una contrapartida por los contratos de patrocinio que firmó Aerocas con Debón. El juicio, que ha comenzado en la Audiencia de Castellón, enfrenta a Carlos Fabra y Álex Debón a acusaciones de cohecho por una transacción de 360.000 euros, supuestamente relacionada con los contratos en que Aerocas pagó al expiloto 3.653.000 euros entre 2009 y 2014.
Según el testimonio policial, durante la investigación se hallaron documentos en la residencia de Fabra que incluían acuerdos de opción de compra sin firmar y préstamos firmados. Sin embargo, el agente señaló que la transferencia de Debón a Fabra carecía de respaldo documental y presentaba incoherencias temporales, lo que indicaba que no se trataba de ningún préstamo.
En la investigación también participaron dos agentes de la Guardia Civil, quienes indicaron que la inspección de Hacienda a Debón reveló dos transferencias en 2011 de 150.000 y 25.000 euros a Fabra. Aunque el contrato de préstamo mencionaba una relación de amistad, Debón negó tal vínculo y afirmó que Fabra le había solicitado el dinero. Afirmó que le debía 360.000 euros, por lo que lo denunció ante su negativa a pagar. Los agentes verificaron cinco transferencias de Debón a Fabra por el mismo monto.
Además, uno de los agentes destacó que las transferencias de Debón a Fabra ocurrían poco después de que el exdeportista recibiera el patrocinio de Aerocas, sugiriendo una correlación temporal. La exmujer de Debón testificó que, si bien administraba la sociedad del expiloto, él controlaba todas las decisiones y mantuvo encuentros frecuentes con Fabra, sugiriendo una relación de amistad.
Varios miembros del Consejo de Administración de Aerocas, presidido por Fabra, ratificaron los contratos de patrocinio con Debón. La fiscalía solicita tres años y tres meses de prisión y una multa de 6.480 euros para cada acusado por cohecho y la inhabilitación especial para Carlos Fabra. La acusación de Aerocas apoya esta petición, mientras que las defensas piden la absolución.
Carlos Fabra sostiene que, como presidente de Aerocas, no tenía autoridad para cometer cohecho y que los 360.000 euros corresponden a un contrato de compraventa que se transformó en préstamo. Por su parte, la defensa de Debón respalda la versión del préstamo.
La fiscalía argumenta que el pago fue una comisión ilegal y la abogada de Aerocas afirma que la sociedad sufrió un perjuicio por dichas transferencias. Durante la audiencia, el abogado de Fabra evitó plantear una “persecución política” como defensa, mientras que el de Debón calificó el proceso como un “juicio político”.
Carlos Fabra evitó hacer declaraciones a la prensa, mientras que Álex Debón, confiando en la justicia, expresó su deseo de resolver el asunto después de 14 años, asegurando que todo está documentado.
Los acusados no han declarado en la jornada actual, a la espera de que concluyan las declaraciones de los testigos. El juicio proseguirá con los testimonios de otros miembros del Consejo de Administración de Aerocas.