La planta de tratamiento de agua de La Presa, ubicada en Manises y responsable de abastecer a Valencia y su área metropolitana, está aumentando su capacidad de captación de agua del río Túria en un 40%. A finales de año, la planta alcanzará un flujo de 5.600 litros por segundo. La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, anunció esta mejora tras revisar el avance de las obras en curso en estas instalaciones municipales. Catalá destacó la importancia de esta infraestructura centenaria que combina tecnologías hidráulicas de distintas épocas, y cuya renovación constante busca mejorar el suministro de agua potable a 1.600.000 habitantes de Valencia y sus alrededores.
Catalá también mencionó que los trabajos se aceleraron después de la dana, con una inversión de 1,6 millones de euros llevada a cabo por Emivasa, la empresa conjunta del Ayuntamiento de Valencia y Global Omnium. Esta empresa gestiona el servicio público de suministro de agua potable a la ciudad. La intervención fue necesaria para restaurar la infraestructura tras los daños causados por el temporal, y Catalá expresó que tanto el Ayuntamiento como otras administraciones reflexionaron sobre los servicios en el área metropolitana. Valoró el papel crucial del Ayuntamiento de Valencia en la gestión de la crisis, garantizando tanto el suministro de agua potable como el procesamiento de residuos orgánicos a través del Emtre.
Paralelamente, Catalá destacó otra inversión de cerca de 5 millones de euros por parte de Emivasa para mejorar la salida del agua, sumando un total de 6,6 millones de euros en mejoras para asegurar el abastecimiento de agua potable a Valencia y su área metropolitana. La alcaldesa subrayó la necesidad de continuar con estas inversiones para lograr el autoabastecimiento y la interconexión entre las dos plantas potabilizadoras.
Durante su visita a las instalaciones de La Presa, que cubren 13 hectáreas y sirven a 50 municipios, Catalá instó al Gobierno de España a considerar un segundo Plan Sur. Solicitó inversiones esenciales para infraestructuras vitales como el canal Júcar-Túria, para asegurar los suministros básicos. Aunque el Ayuntamiento de Valencia trabaja en un plan para aumentar el autoabastecimiento más allá de las actuales 22 horas, Catalá insistió en que es crucial que el Gobierno central colabore en un plan de inversiones en la Comunitat Valenciana, enfatizando la necesidad de abordar urgentemente las mejoras en el canal Júcar-Túria y otras infraestructuras esenciales tras la dana.