Un equipo de ambientólogos de la Universitat Politècnica de Valencia (UPV) está llevando a cabo un estudio para abordar la descontaminación de vehículos afectados por la dana, en una iniciativa gestionada por la Generalitat y varios ayuntamientos. La investigadora Maite Sebastiá, profesora del Grado en Ciencias Ambientales en el campus de Gandia, destaca la importancia de gestionar los desechos generados por desastres naturales, subrayando que la situación de la dana del pasado 29 de octubre, que dejó más de 120.000 vehículos siniestrados, requiere medidas de emergencia debido a la peligrosidad de estos residuos.
La administración pública, consciente de los trámites que se requieren en condiciones normales, trabajó en soluciones excepcionales. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Albal solicitó a la Dirección General de Calidad y Educación Ambiental la instalación de una planta piloto en el polígono industrial Braç del Vicari, mediante declaración responsable, para llevar a cabo la descontaminación de dichos vehículos.
José Andrés Sanchis, también profesor del Grado en Ciencias Ambientales en Gandia, explica que es necesario drenar los combustibles, aceites y otros fluidos de los vehículos siniestrados antes de proceder a su reciclaje.
En este marco, el estudiante Miguel Ángel Mendez está realizando su trabajo final de grado que analiza si las instalaciones temporales pueden adaptarse a otros municipios y servir de modelo en futuras emergencias. Está siendo tutorizado por los profesores Sebastiá y Sanchis, así como por Jorge Blanco, director General de Calidad Ambiental y Educación de la Generalitat.
En paralelo al proyecto de descontaminación ‘in situ’, la Generalitat, junto con los ayuntamientos, ha puesto en marcha un plan de choque para retirar la mayoría de los vehículos afectados por las inundaciones. Con la ayuda de Centros de Tratamiento Autorizados (CAT) de toda España, se gestionó la retirada y se implementó un sistema de identificación de estos vehículos.
Sebastiá concluye subrayando la importancia de la preparación para gestionar residuos generados por desastres naturales, insistiendo en que la anticipación y coordinación entre autoridades y partes interesadas es crucial para evitar daños ambientales más graves. Los estudios en Ciencias Ambientales forman a profesionales para responder a estas necesidades de planificación ante emergencias.