María José Catalá, alcaldesa de Valencia, ha criticado con dureza la situación en el área de Deportes que ha dejado el gobierno del Rialto, compuesto por PSPV y Compromís. Durante su visita al complejo de Abastos, Catalá expresó su descontento a los vecinos por el deterioro de las instalaciones deportivas y la inseguridad jurídica creada para clubes, federaciones y entidades concesionarias durante los ocho años de gestión del anterior gobierno.
Catalá señaló que el problema no se limita únicamente al complejo de Abastos, sino que afecta a toda la ciudad: “Todas las concesiones administrativas y convenios con vencimiento entre 2015 y 2023 estaban caducados cuando asumimos el gobierno; es inaceptable”, declaró la alcaldesa. Explicó que no hubo renovaciones de los 34 convenios ni de las cinco concesiones administrativas que vencieron en ese periodo. Como ejemplo, mencionó que la concesión de Abastos expiró en 2018 sin que se licitara una nueva gestión, dejando al actual adjudicatario en una situación precaria. Catalá anunció que ya se están elaborando nuevos pliegos para que la licitación esté lista antes de que finalice 2025.
La alcaldesa también destacó el esfuerzo presupuestario y administrativo de los últimos dos años para mejorar el estado de las instalaciones deportivas municipales. En 2024, el Ayuntamiento ha asignado 35,6 millones de euros a 80 proyectos de ampliación, reforma, adecuación y rehabilitación de estas instalaciones en los barrios de la ciudad. Gracias a estas iniciativas, la práctica deportiva ha aumentado un 15%, según Catalá.
Asimismo, esta semana Catalá entregó la propuesta de autorizaciones demaniales a 40 federaciones y clubes deportivos, regularizando así la gestión de 25 instalaciones municipales. “Es un logro en gestión deportiva que devolverá la seguridad jurídica al tejido asociativo de Valencia”, afirmó la alcaldesa, destacando que este era un compromiso desde el inicio de su mandato y que ahora se ha cumplido.