La Junta de Gobierno Local ha avanzado en las obras de regeneración urbana de las avenidas Pérez Galdós y Giorgeta al adjudicar el proyecto a la unión temporal de empresas (UTE) formada por Pavasal y Grupo Bertolín. El costo de las obras se ha fijado en casi 24 millones de euros, notablemente por debajo del presupuesto inicial de 32,8 millones propuesto por el Ayuntamiento. El contrato tendrá una duración de 14 meses a partir de la validación del acta de replanteo. La oferta presentada obtuvo las mejores calificaciones tanto en términos económicos (43 puntos) como en la ejecución técnica (49 puntos).
Esta iniciativa transformará Pérez Galdós y Giorgeta incrementando la infraestructura verde para fomentar un espacio sostenible y resiliente. Además, se mejorará y ampliará el pavimento de las aceras, se aumentará el número de árboles y se adaptará el área a las normas de accesibilidad vigentes.
El Ayuntamiento dio el visto bueno a este proyecto el 20 de diciembre de 2024, y cuenta con financiación de los fondos europeos Next Generation en el ámbito de la Estrategia del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la UE. De las 11 propuestas recibidas, dos fueron desestimadas por presentar ofertas económicas “anormalmente bajas”.
La UTE de Pavasal y Grupo Bertolín se comprometió a ejecutar las obras por un total de 23.956.817,83 euros, conforme a las condiciones estipuladas. El proyecto se centra en mejorar la habitabilidad urbana con la creación de un entorno seguro y placentero. Se busca reducir las emisiones mediante el uso de transporte público, bicicletas y desplazamientos a pie.
El proyecto inicial no adoptó la propuesta de construir una estructura independiente sobre el paso inferior de la avenida Pérez Galdós, debido a su elevado coste y extensión del plazo de ejecución, optando en su lugar por mantener el paso inferior y continuar con la reurbanización prevista.
El plan de actuación incluye mejorar el trazado a lo largo de 2,2 km, desde el Paseo de la Petxina hasta la calle de Sant Vicent Màrtir. Además, se creará un carril bici por el lado este de las avenidas, ampliando su anchura en los cruces principales. Se añadirán pequeños espacios verdes, mobiliario urbano accesible y sistemas de drenaje sostenible. Se proyecta la mejora de la accesibilidad y calidad de vida de los residentes en la zona.
En cuanto a la infraestructura viaria, se prevé un carril para vehículos privados de 3 metros de ancho, un carril para transporte público de 3,20 metros y un carril bici segregado y bidireccional de 2,50 metros con sombra proporcionada por un arbolado a lo largo del trayecto.
La mesa de contratación ha aprobado positivamente el plan de trabajo propuesto por la UTE, que considera realista al comenzar desde los extremos de las avenidas. La oferta destacó por su detallado plan de trabajo y las cartas de compromiso con suministradores y subcontratistas, además de incluir medidas de limpieza, reducción de emisiones y comunicación para minimizar el impacto de las obras.