Las playas de Valencia han recuperado la normalidad tras la concurrida celebración de la noche de San Juan, a la que asistieron más de 80.000 personas. Esta cifra, sin embargo, es inferior a la del año pasado, cuando 140.000 personas se congregaron debido a que la festividad coincidió con un domingo.
Desde las primeras horas del día, los equipos de limpieza han trabajado intensamente para retirar los residuos y acondicionar las playas para recibir a los primeros bañistas. Alrededor de las ocho de la mañana, mientras el sol ya comenzaba a hacerse sentir, un grupo numeroso de operarios de limpieza se distribuyó por las calles cercanas desde la explanada junto al Hotel Las Arenas en la playa del Cabañal. Este sitio era el centro operativo principal desde donde se desplegaba el personal encargado de la limpieza.
Las labores de limpieza habían comenzado incluso más temprano, alrededor de las seis de la mañana, con un equipo trabajando en la arena para recoger los restos de la noche. A las ocho de la mañana, solo quedaban algunos agujeros en la arena donde se habían encendido hogueras, con restos dispersos de leña, mientras las máquinas se encargaban de limpiar y nivelar la superficie arenosa.
Estos trabajos coincidieron con la llegada de los primeros bañistas, equipados con sus sombrillas y utensilios para disfrutar del día en la playa. También se observó a numerosos deportistas que aprovecharon el día de descanso para hacer ejercicio. Aún persistían grupos de personas que continuaban tras una noche de fiesta. Uno de ellos, sentado con amigos en la terraza de un bar, comentaba que llevaba 24 horas sin dormir.
Mientras la arena se mantenía limpia, en el paseo marítimo y calles adyacentes todavía abundaban los residuos de la fiesta, como botes, botellas, cristales rotos y vasos de plástico, que los barrenderos recogían diligentemente.
Según el Ayuntamiento de Valencia, la celebración dejó un total de 60 toneladas de residuos, distribuidas en 50 toneladas en la Malva-rosa y 10 entre Playas del Sur y La Marina, lo que supone una disminución de 10 toneladas respecto al año anterior. Desde primeras horas, las playas reabrieron al público y fueron declaradas completamente limpias por las autoridades.
El dispositivo de limpieza incluyó 179 operarios, ocho palas mecánicas, dos recolectoras, tres vehículos cisterna, dos camiones gancho para retirar residuos de hogueras y nueve cajas de 20 metros cúbicos, además del personal conductor de vehículos.
La noche de San Juan transcurrió sin incidentes destacados. Los desplazamientos se desarrollaron sin complicaciones, con un refuerzo de líneas de transporte público que proporcionaron 184.000 plazas en los autobuses urbanos. Además, el operativo de seguridad estuvo conformado por más de 300 agentes, elevándose a 350 con la presencia de bomberos y personal de Protección Civil. Realizaron 130 intervenciones, incluyendo dos detenciones por hurto, la extinción de hogueras no autorizadas y múltiples identificaciones.
La Policía Local levantó 24 actas por infracciones, decomiso de leña, actas por venta ambulante y por contaminación acústica, además de realizar servicios humanitarios. Por su parte, la Policía Nacional detuvo a 19 personas y levantó 123 actas vinculadas al consumo de drogas y tenencia de armas.
En otras localidades, como Gandia y Sagunto, también se realizaron identificaciones y se levantaron actas por consumo de drogas. Cruz Roja llevó a cabo 193 intervenciones, principalmente por heridas e intoxicaciones.
El concejal de Movilidad, Policía y Dominio Público, Jesús Carbonell, destacó que la festividad de este año fue más tranquila que la anterior. Destacó el buen comportamiento de la ciudadanía y el esfuerzo en concienciación y prevención que se ha venido realizando, particularmente en colegios, lo que ha contribuido a una significativa reducción en el volumen de residuos generados.