El Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia ha desarrollado protocolos específicos para enfrentar incendios en edificios con fachadas inflamables, como el incidente ocurrido el año pasado en Campanar. Esta medida busca mejorar la seguridad tanto de los residentes como de los equipos de emergencia ante riesgos significativos.
Este plan responde a la necesidad de anticiparse a incendios de “comportamiento inusual” debido a la rápida propagación del fuego por la fachada, como sucedió en febrero de 2024 en Campanar o en la Torre Grenfell de Londres en 2017.
El Consorcio está ofreciendo capacitación especializada a sus mandos e inspectores para abordar esta problemática por primera vez de manera específica. Dicho curso, dirigido por el inspector jefe Jorge Gil Blesa, estudia las características de estos incendios y hace énfasis en los edificios con paneles de aluminio y núcleos de polietileno, un material de alta combustibilidad.
El inspector jefe ha destacado la rapidez y violencia con la que pueden evolucionar los incendios en estos casos, subrayando la importancia de contar con una planificación adecuada para actuar con seguridad y eficiencia. Durante las sesiones, se analizan tanto el comportamiento del fuego como las pautas para la intervención operativa, con el fin de mejorar la efectividad de las acciones y reducir el riesgo para los intervinientes.
Como parte de este proceso, el Consorcio enviará una comunicación a los ayuntamientos de la provincia para que colaboren en la identificación de edificios con revestimientos inflamables. La información obtenida ayudará a crear un listado de inmuebles con “riesgo potencial” y a desarrollar planes de actuación específicos.
Se solicita a los ayuntamientos datos como la ubicación del edificio, su uso, número de plantas, tipo de fachada y material combustible. Esta información es esencial para diseñar estrategias de intervención adaptadas a cada inmueble y priorizar las acciones según el riesgo.
Con los datos proporcionados por los municipios y la formación especializada del personal, el Consorcio desarrollará un plan de intervención específico para cada edificio identificado con alto riesgo y adaptará las estrategias de extinción a sus características constructivas.
Avelino Mascarell, presidente del Consorcio y diputado de Medio Ambiente, ha resaltado que el objetivo es claro: “salvar vidas”. Según él, identificar de antemano los edificios de alto riesgo permitirá una actuación más eficaz, lo que protege a la ciudadanía y a los profesionales. Mascarell ha enfatizado la importancia de la prevención y la anticipación, trabajando estrechamente con los ayuntamientos para mejorar la planificación y corresponsabilidad institucional.