Nuevos sacerdotes se suman a la Diócesis de Valencia con la ordenación de ocho nuevos presbíteros en la Catedral, superando en uno el número del año anterior. De estos, seis son diáconos diocesanos y dos pertenecen a la congregación de los misioneros claretianos, tal como informó el Arzobispado mediante Avan.
Los nuevos presbíteros diocesanos que en su mayoría han realizado su formación en el Seminario Mayor de Moncada, incluyen a Bernat Alcayde de Vinalesa, de 27 años; Bruno Jiménez de Algemesí, también de 27 años; José Gabriel Mateu de Albal, de 24 años y formado en el Seminario Menor; Ramón Cuenca de Silla, de 35 años; Borja Micó de Alfafar, de 25 años; y Raúl Montalvá de Alzira, de 31 años, quien cursó estudios tanto en el Seminario de Moncada como en El Patriarca. Por su parte, los claretianos son Salvador Ferrandis, de 31 años y procedente de Alzira, a quien se le ha asignado destino en la misión española en Suiza; y Antonio Nguyen va Ngoc, de 37 años, nativo de Vietnam, destinado a la misión en España.
Monseñor Enrique Benavent, Arzobispo de Valencia, presidió la ceremonia e instó a los nuevos sacerdotes a no considerar “el sacerdocio como algo propio, ni a usarlo en beneficio personal”. Durante su intervención, recordó a los recién ordenados que la elección divina es “un honor inmerecido que nos hace sentir pequeños e indignos” y los conminó a no actuar como déspotas, sino como ejemplos para la comunidad.
En el contexto del Año Santo Jubilar que se celebra actualmente, el Arzobispo enfatizó la importancia de integrar la oración en sus vidas cotidianas, señalando que “la oración es un signo de que vivimos nuestro ministerio con esperanza, sin ansiedad ni pérdida de paz. Al hacerlo así, experimentarán gozo, ya que mantendrán viva la esperanza”.