El tráfico en Valencia se pone a prueba con el inicio de la reforma en Pérez Galdós
El lunes marcó el inicio de una serie de transformaciones significativas en Valencia con el comienzo de la megareforma en la avenida Pérez Galdós. Este ambicioso proyecto de renovación, que se mantendrá activo durante 14 meses y está valorado en casi 24 millones de euros, forma parte de los planes impulsados por la administración encabezada por Catalá. Se trata, en parte, de un legado del proyecto Rialto, que ha sido modificado para adaptarse a nuevas necesidades, incluyendo la reducción de un carril y la ampliación de las aceras. Sin embargo, el controvertido túnel se mantendrá por cuestiones técnicas, una decisión que ha generado descontento entre muchos residentes.
Los cortes de tráfico comenzaron en dos puntos estratégicos de la avenida, incluyendo el tramo entre la avenida Manuel de Falla y la calle Cartagena, afectando las áreas de Campanar y Petxina. También en el cruce de la calle San Vicente con Pérez Galdós, con restricciones que se extienden hasta la calle Uruguay. No obstante, el transporte público, como los autobuses de la EMT y los taxis, no sufrirá interrupciones, ya que circularán por un carril habilitado en sentido contrario, según informó el concejal de Movilidad, Jesús Carbonell.
Los vecinos de la calle Democracia, evidencian el impacto de las obras. La avenida Pérez Galdós ha sido objeto de diversas intervenciones recientes, relacionadas con el ciclo integral del agua y la creación de una zona peatonal, la cual no ha tenido el uso esperado. La sustitución del alcantarillado es el primer paso de este extenso proyecto que, aunque conlleva mejoras significativas, también ha generado embotellamientos.
Las expectativas de congestión no son menores. Los trabajos en curso pueden intensificar el tráfico en otras arterias importantes como la avenida del Cid o la Gran Vía Fernando el Católico, debido a la reorientación de vehículos necesarios para esquivar la zona en construcción. Según datos, más de 50,000 vehículos transitan diariamente por este vital eje de Valencia.
Para mitigar el impacto en la circulación, se instalarán 45 carteles informativos en puntos clave y se elaborarán planes de señalización. Además, se colocarán avisos en formato A3 en áreas afectadas y estaciones de la EMT, acompañados de un código QR que enlaza a un sitio web con desvíos actualizados.
En cuanto a los ciclistas y usuarios de patinetes, deberán caminar con sus vehículos en los tramos en obras. Asimismo, se han planificado paradas provisionales para la EMT, garantizando el acceso a los garajes de las fincas para los residentes, quienes recibirán la información pertinente por las empresas encargadas de la remodelación, como explicó Carbonell.