Numerosas farmacias en la provincia de Valencia llevaron a cabo este jueves a las 11 de la mañana un cierre parcial de persianas durante unos minutos como un acto simbólico de protesta ante el impago de la factura farmacéutica de mayo por parte de la Generalitat. Esta iniciativa, organizada por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia (Micof) y divulgada en la asamblea extraordinaria del martes pasado, busca visibilizar el descontento del gremio.
La situación, describen los farmacéuticos valencianos, amenaza la viabilidad de las farmacias y pone en riesgo la continuidad del servicio farmacéutico a la población, aunque se asegura que la atención al paciente sigue siendo una prioridad para los farmacéuticos comunitarios.
Se ha programado que este gesto simbólico se repita el lunes 7 a la misma hora. En caso de que el 8 de julio no se apruebe el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) para el pago de la factura, los farmacéuticos planean “intensificar” las medidas, advirtió Vicente Brull, vocal y representante del comité de crisis del Micof, durante la asamblea.
También se aprobó convocar un cierre patronal y una posterior manifestación, cuya fecha está por confirmar, “en la que farmacéuticos, familiares y pacientes se unirán para protestar contra los impagos”. Otra de las medidas acordadas es la distribución de carteles informativos, que se colocarán en todas las farmacias de la provincia para informar sobre el impacto y las consecuencias del impago.
Paralelamente, el Micof trabaja en acciones jurídicas junto a otras instituciones del sector, incluyendo la reclamación de intereses de demora por parte de los colegios profesionales afectados y el fortalecimiento de gestiones institucionales para encontrar “soluciones inmediatas y coordinadas”.