El personal de transporte sanitario en Valencia ha levantado la voz para denunciar lo que consideran una “situación insostenible” durante la actual ola de calor. Las temperaturas dentro de las ambulancias superan los 45 grados, afectando tanto a trabajadores como a los pacientes, quienes deben soportar condiciones extremas. Se asegura que los vehículos son verdaderos “hornos móviles”, lo que provoca un estrés térmico significativo debido a la falta de marquesinas que protejan las ambulancias del sol.
Javier Molina, coordinador general de Transporte Sanitario de UGT en la Comunitat Valenciana, subraya que esta demanda no es nueva, ya que el año pasado se comunicó a la Conselleria pero aún no ha recibido respuesta. Molina solicita la instalación de marquesinas para dar sombra a las ambulancias cuando están estacionadas, una solución que considera de bajo costo.
Molina enfatiza que su petición tiene en cuenta no solo a los trabajadores, sino principalmente a los pacientes, que son quienes más sufren. “Los pacientes, muchos de ellos con condiciones como cáncer o insuficiencia cardíaca, llegan a experimentar descensos en la presión arterial debido al calor acumulado en los vehículos. Es inhumano”, afirma.
Esta problemática se repite en casi todos los hospitales y centros de salud de la Comunitat Valenciana, donde entre el 80% y el 90% de las ambulancias de Transporte No Asistencial y de Servicio Vital Básico (SVB) no cuentan con áreas sombreadas.
Molina comparte un ejemplo claro: “Las ambulancias están estacionadas frente al hospital, con temperaturas exteriores que llegan a 40 grados, y deben partir con uno o dos pacientes dados de alta, mientras que el interior del vehículo puede llegar cerca de los 50 grados, lo que genera quejas constantes de los familiares”. Afirma que “se está demostrando poca empatía con estos pacientes”.
Además, los sindicatos denuncian un incumplimiento en materia de seguridad y salud laboral para los trabajadores. En la provincia de Alicante, UGT y CSO aseguran que la empresa responsable del servicio no ha acatado las reiteradas solicitudes del Comité de Seguridad y Salud para inspeccionar las condiciones de trabajo, especialmente durante el verano.
Sergio Serrano y Rafael Gil, representantes sindicales, han enviado varios correos electrónicos a la empresa pidiendo un calendario de inspecciones, pero no han recibido respuesta. “Es una dejadez absoluta”, lamentan.
Los sindicatos también señalan al Conseller de Sanidad, Marciano Gómez, acusándolo de “mirar hacia otro lado” y de no ofrecer soluciones efectivas a un problema que persiste desde hace más de cinco años. Denuncian además el incumplimiento continuado de una resolución de Inspección de Trabajo que obligaba a la empresa a corregir estas deficiencias. “Estamos ante un servicio público esencial que está siendo gestionado con precariedad alarmante, y la administración no puede seguir permitiendo esta situación”, concluyen.