Valencia, 5 de julio – Las asociaciones de víctimas de la dana han instado a prestar “especial atención” a la salud mental de los jóvenes y los niños afectados por las inundaciones causadas por el temporal del pasado otoño en varias localidades de la provincia de Valencia y en Letur, Albacete.
La Associació Víctimes Mortals DANA 29-O, la Asociación de Damnificados DANA Horta Sud Valencia y la Associació de Víctimes de la DANA 29 octubre subrayaron la importancia de apoyar a estas poblaciones, señalando que “hay historias muy duras” afectando a los más jóvenes. En una reunión celebrada en la sede de la Delegación del Gobierno de la Comunitat Valenciana, representantes de estas asociaciones discutieron las iniciativas de salud mental dirigidas a las áreas afectadas, promovidas por el Comisionado de Salud Mental del Ministerio de Sanidad.
Mariló Gradolí, presidenta de la Associació de Víctimes de la Dana 29 d’Octubre, mostró gratitud por las iniciativas destinadas a brindar apoyo profesional para afrontar las consecuencias del desastre, que resultó en “228 víctimas mortales” y muchas vidas marcadas por experiencias traumáticas. Gradolí enfatizó que “no se puede dejar a nadie atrás” y pidió atención especial para los jóvenes y niños, un mensaje que trasladó a los representantes del Ministerio de Sanidad.
Rosa Álvarez, presidenta de la Associació Víctimes Mortals DANA 29-O, destacó la necesidad de centrarse en la población infantil y juvenil, que ha tenido que “afrontar muchas cosas” tras el desastre, incluyendo la pérdida total de bienes. Christian Lesaec, de la Asociación de Damnificados DANA Horta Sud Valencia, valoró que el plan de salud mental también se enfoque específicamente en los jóvenes, considerando el aumento de personas que requieren este tipo de apoyo. Señaló que los efectos de la dana son más evidentes entre tres y seis meses después del suceso.
El plan del Comisionado de Salud Mental, que cuenta con el respaldo de las asociaciones, se pondrá en marcha a partir de la segunda quincena de julio, con doce equipos de salud mental distribuidos en localidades valencianas y uno para Letur. Además, se prevé realizar una evaluación para medir la eficacia de las intervenciones y facilitar ajustes si son necesarios.