Más de 1.200 residentes del barrio de La Petxina en Valencia han solicitado su permiso para aparcar en la nueva zona naranja, lo que representa el 85% de las 1.419 plazas disponibles. Desde el 7 de julio, cuando entró en vigor la normativa de estacionamiento, el Ayuntamiento de Valencia ha concedido un elevado número de permisos a los vecinos. Jesús Carbonell, concejal de Movilidad, destacó que tras la reforma en el sistema de aparcamiento, las plazas naranjas casi triplican las de la zona azul, destinada al estacionamiento rotativo.
El proceso de solicitud de permisos comenzó a principios de junio y continúa abierto, con peticiones adicionales recibidas diariamente. Esta medida, según Carbonell, busca satisfacer las demandas de residentes y comerciantes locales, al ofrecer un mayor número de plazas que también beneficien a los visitantes. En total, se han habilitado 2.046 plazas de estacionamiento, donde el 75% se destina a la zona naranja y el resto a la zona azul.
El distintivo para residentes, esencial para dejar el vehículo en la zona naranja, se puede obtener de forma gratuita tanto online como presencialmente en varias oficinas municipales. Para calificar, es necesario estar empadronado en La Petxina y ser titular o conductor habitual del vehículo. Una vez activado el distintivo, los usuarios deben pagar una tarifa de estacionamiento mensual de 7,18 euros o anual de 86,20 euros.
Situadas en calles como Doctor Zamenhof, Sant Jacint y Gran Vía Ferran el Catòlic, las plazas de la zona naranja permiten estacionar a no residentes en modalidad rotativa con horario controlado de lunes a sábado. En cambio, las plazas de la zona azul, con horario laborable, ascienden a 627 y se localizan en áreas como el paseo de la Petxina y la calle Terol.