Compromís denuncia la falta de acción de Sanidad ante la alta tasa de cesáreas en los hospitales públicos de la Comunidad Valenciana
La diputada de Compromís, Mònica Àlvaro, ha señalado hoy el alarmante aumento de la tasa de cesáreas en la Comunidad Valenciana durante 2024, que alcanzó un 25,69% según datos oficiales. Este porcentaje duplica el rango recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sugiere que la tasa de nacimientos por cesárea debería situarse entre el 5% y el 15%, considerando que exceder este límite representa un abuso del procedimiento quirúrgico.
De acuerdo con la información proporcionada por la Conselleria de Sanidad, en 2024, hospitales de referencia como La Fe o el de Sagunto registraron una tasa de cesáreas del 28%, muy por encima del umbral aconsejado. Àlvaro ha expresado que “esta situación evidencia una tendencia preocupante hacia la medicalización excesiva de los partos, lo cual conlleva riesgos innecesarios para madres y recién nacidos, ya que la cesárea, aunque puede salvar vidas cuando está médicamente indicada, es una cirugía mayor con posibles complicaciones”.
La parlamentaria lamentó la decisión del conseller de Sanidad, Marciano Gómez, de detener proyectos como el de la Casa de Partos pública en el Hospital de La Plana, en Vila-real, un centro diseñado para fomentar partos naturales con una atención obstétrica más respetuosa y centrada en las necesidades de las mujeres. “El Conseller Gómez, al comienzo de la legislatura, prefirió desestimar una inversión de 275.000 euros que ya se había presupuestado y destinado a la redacción de este proyecto pionero. Ahora sufrimos las consecuencias de decisiones irresponsables, con tasas de cesáreas que no solo exceden las recomendaciones internacionales, sino que también reflejan una falta de compromiso con la atención humanizada al parto”, declaró Àlvaro.
La diputada de Compromís instó al Conseller Gómez a rectificar y recuperar proyectos como el de la Casa de Partos, considerándolos “una oportunidad para alinearnos con las mejores prácticas internacionales y priorizar la salud y el bienestar de madres y recién nacidos. Su paralización es un retroceso que no podemos permitirnos”, añadió.