El Consell Valencià de Cultura (CVC) ha dado luz verde a un primer informe de seguimiento relacionado con los legados y donaciones realizadas a espacios públicos de la Comunitat Valenciana. Durante una sesión plenaria en julio del año anterior, la institución había decidido elaborar un informe sobre las donaciones de material científico, resaltando la importancia de catalogar estos fondos y valorarlos para evitar su dispersión, así como para conocer su ubicación y procedencia.
La consejera Irene Ballester, acompañada por la consejera Ascensión Figueres, presentó el documento aprobado, calificándolo de “muy interesante para las personas investigadoras” al facilitar el conocimiento de dónde se encuentran los fondos de su interés. Ballester destacó que es “un informe abierto que se irá completando” a medida que se reciba más información de diferentes instituciones.
El documento analiza los legados y donaciones de varias entidades, como la Biblioteca Valenciana, la Biblioteca Histórica y Hemeroteca Municipal del Ayuntamiento de Valencia, la Biblioteca Histórica de la Universitat de València, el Archiu Valencià del Disseny, el Museo de Bellas Artes de Valencia, el Centre Cultural La Nau, la Diputación de Castellón, la Universitat Jaume I de Castelló, la Biblioteca General de la Universidad de Alicante y el Instituto Alacantí de Cultura Joan Gil-Albert.
Según el CVC, cualquier legado o donación puede ser crucial para la investigación, ayudando a conectar con la identidad histórica de la sociedad. La institución sostiene que el propósito de las donaciones y legados es preservar la memoria histórica acumulada por eruditos e intelectuales, aportando a la sociedad a través de estos materiales. Además, señala que las donaciones enriquecen la sociedad al preservar documentos, libros y obras de arte que podrían perderse si no fueran donados.
Sin embargo, el CVC alerta sobre la “falta de espacio” en las instituciones públicas, lo que en ocasiones impide aceptar ciertos legados. Cuando son acogidos, la falta de personal o recursos económicos también puede llevar a que no sean catalogados y acaben olvidándose. El informe incluye recomendaciones, como asegurarse de conocer los motivos detrás de las donaciones y legados, comprender el material donado, y establecer políticas para que las donaciones enriquezcan las colecciones existentes.
El CVC también propone que se creen becas y convenios entre instituciones y universidades para asegurar que estos materiales no se pierdan. Insiste en que las donaciones y legados, siendo recursos de gran valor, deben ser conocidos por el público y tener una difusión adecuada.
El informe fue aprobado con trece votos a favor y dos abstenciones. Inmaculada Vidal, una de las consejeras que se abstuvo, expresó que aunque esperaba el documento con interés, le parecía “desequilibrado” ya que se centraba más en ciertas instituciones que en otras, como las de las provincias de Castellón y Alicante. Por su parte, la consejera Ana Noguera y el presidente del CVC, José María Lozano, acordaron que el informe debía presentarse como un “trabajo abierto” que podría seguir desarrollándose.
Finalmente, Noguera sugirió a la Conselleria de Cultura la creación de una página web para indicar la ubicación de cada legado, pero Lozano rechazó esta propuesta, argumentando que no quería señalar la falta de diligencia de la Conselleria en este respecto.