El Ayuntamiento de Valencia ha puesto en marcha un proyecto piloto para implementar un modelo de terrazas sostenibles en el barrio de Russafa, con el objetivo de disminuir los niveles de ruido asociados al ocio en el área. Esta iniciativa forma parte de la estrategia de innovación ‘Valencia Innovation Capital’ y se lleva a cabo con la colaboración de las Concejalías de Innovación, Turismo y Mejora Climática, así como de la Asociación de Hostelería de Russafa Al Balansí.
Bajo el nombre de ‘ECOTerrazas Sostenibles’, este proyecto se extiende durante todo el año y se localiza en dos tramos de la calle Cura Femenía. Su finalidad es establecer un modelo uniforme de terrazas que cumpla con criterios de sostenibilidad y resiliencia climática, favoreciendo el derecho al descanso de los residentes.
Las terrazas se equiparán con mobiliario y materiales sostenibles, incluidos discos y sombrillas fabricadas con materiales que absorben el sonido. Además, se ha llevado a cabo un diagnóstico inicial que ha contado con la participación de vecinos, locales y la policía, entre otros. El diseño del proyecto se realizó con la colaboración de la Fundación del Diseño de la Comunitat Valenciana.
Una vez concluido el piloto en noviembre, se recopilarán datos y se redactará un informe con las conclusiones del proyecto. Asimismo, se llevará a cabo una campaña de sensibilización dirigida tanto a los clientes de los locales como a la ciudadanía en general, utilizando mobiliario urbano digital y otros elementos informativos.
El proyecto también incluye la actualización de los sonómetros en la zona, con la instalación de lámparas que alertan sobre los niveles de ruido. Además, se realizarán sesiones de formación en colaboración con Controla Club y la Policía Local. Los locales también dispondrán de códigos QR con información sobre permisos y licencias.
En la inauguración del proyecto participaron la concejala de Innovación y Turismo, Paula Llobet; el edil de Mejora Climática, Carlos Mundina; y la presidenta de la Asociación por una Hostelería Responsable en Russafa, Amor López. Llobet destacó que Russafa es un “laboratorio perfecto” para esta iniciativa, mientras que Mundina enfatizó la innovación del proyecto y su orientación hacia un espacio urbano más respetuoso.
Amor López resaltó que estas terrazas son un ejemplo de cómo la innovación puede mejorar la convivencia y proteger el turismo. Consideró que el proyecto puede ser un punto de inflexión para consolidar un modelo sostenible de actividad turística, compatible con el descanso vecinal.
El Ayuntamiento también señaló la colaboración de empresas de la Comunitat Valenciana en el desarrollo técnico del proyecto. ODOS DESIGN se encargó del diseño de las terrazas, RIPAY del mobiliario de plástico reciclado, y SILENZIA y otras firmas contribuyeron a mejorar el confort térmico y acústico. Las lámparas inteligentes fueron desarrolladas por DAMAL REDES y LORIOT, conectadas a sensores para señalar cuando el ruido supera los niveles recomendados.