La Generalitat avanza en la última etapa de la reconstrucción de la pasarela sobre el río Magro, que conecta Real y Montroi. La instalación de las cinco vigas prefabricadas que conformarán el tablero marca un hito en el proyecto de recuperación de la infraestructura ciclo-peatonal de la CV-50, dañada por las inundaciones ocurridas el 29 de octubre.
El conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus, confirmó el progreso de las obras en su reciente visita a la zona. Destacó la importancia de esta intervención para restaurar rápidamente la movilidad entre dos municipios que comparten servicios esenciales.
Debido a la magnitud y las características del lugar, los trabajos se realizan durante la noche, con cortes de tráfico en la CV-50 de 22:00 a 06:00 horas, entre el 17 y el 19 de septiembre, para reducir el impacto en la circulación, según informó la Generalitat. “La obra ha generado gran expectación en la población, acorde a la necesidad de retomar la normalidad”, añadió Martínez Mus.
La instalación de las vigas implica el uso de una grúa de 500 toneladas ubicada en el cauce del río Magro, la cual trasladará las vigas desde su punto de transporte hasta su ubicación final en la pasarela. Para mantener la fluidez y seguridad del tráfico, se han implementado desvíos para vehículos pesados por la CV-422 entre Turís y Llombay, y un paso alternativo para vehículos ligeros controlado por semáforos. Todo el operativo está coordinado por la Guardia Civil, la Policía Local y equipos de señalización en puntos clave.
La nueva pasarela, de 150 metros de largo y cuatro metros de ancho, cuenta con cimentaciones profundas y micropilotes para asegurar su estabilidad ante posibles crecidas del río. Su diseño permite reducir el número de pilas en el cauce, ampliando las zonas centrales, lo que mejora el flujo del agua y reduce el riesgo de obstrucciones, aumentando la seguridad en caso de avenidas.
Martínez Mus mencionó que, tras la instalación de las vigas, se procederá con la construcción del tablero de hormigón armado, la reconstrucción de las conexiones con los viales existentes, y la implementación de barandillas, alumbrado y la urbanización de los accesos.
Esta obra, con una inversión total de 4,5 millones de euros, concluirá con la protección de los taludes y el lecho del cauce del río Magro mediante escollera, tanto en la zona de la pasarela como en el puente viario de la CV-50.