Valencia, 19 de septiembre de 2025
Miguel Polo, presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), ha negado categóricamente que se produjera un “apagón informativo” por parte de su organización durante la dana del pasado 29 de octubre. Según explicó, el sistema de información hidrológica funcionó de manera continua, proporcionando datos en todo momento. Estas declaraciones las hizo después de testificar durante aproximadamente ocho horas ante la jueza de Catarroja, encargada de investigar la gestión de la catastrófica dana que afectó la provincia y resultó en la muerte de 229 personas.
Polo manifestó que en dos ocasiones propuso, en el contexto del Cecopi, que se enviara una alerta a la población. Explicó que, al inicio del Cecopi, y ante la negativa de la consellera de realizar evacuaciones, sugirió enviar un aviso masivo aprovechando un sistema que permitía hacerlo. Indicó que esta propuesta se realizó poco después del comienzo del Cecopi, probablemente antes de las cinco y media de la tarde.
Durante el desarrollo del Cecopi, Polo presentó una hoja del plan de emergencia de la presa de Forata, donde se detallaba el impacto potencial del flujo de agua en las poblaciones afectadas. Con esa información, reiteró la necesidad de avisar a la población para que se trasladara a pisos altos. Advirtió que la presa iba a liberar más de 1.000 m³ por segundo, en línea con la Cartografía del Sistema Nacional de Zonas Inundables, que anticipaba inundaciones. Insistió en que toda esta información estaba disponible para el área de Emergencias.
Interrogado sobre los retrasos en avisar a la población, Polo admitió desconocer por qué se demoraron los avisos. Destacó que hubo momentos en los que no participaron en los recesos del Cecopi y, por tanto, no estaban al tanto de todas las conversaciones y decisiones que se tomaron durante esas pausas.
Polo relató que el Cecopi concluyó alrededor de las seis de la tarde, momento en el que asumieron que los avisos se enviarían. Sin embargo, al reconectarse a las siete de la tarde, se percataron de que aún no se habían enviado, lo que generó gran sorpresa y alarma entre el personal de la confederación.
El funcionario comentó que Salomé Pradas, entonces consellera de Interior, leyó un mensaje que planeaban enviar, especificando alertas para la comarca de la Hoya de Buñol, la Ribera Alta, la Ribera Baja y l’Horta Sud. Respecto a Pradas, Polo señaló que en la reunión ella dudaba de su capacidad para tomar ciertas decisiones, pese a que el subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, le aseguró que la ley la amparaba para hacerlo.
Finalmente, respecto a las acusaciones de haber omitido información sobre el caudal del barranco del Poyo, Polo fue tajante: “No hubo ningún apagón informativo”. Aclaró que la información proporcionada por los sensores era limitada y no debería ser la base exclusiva de las medidas de Protección Civil. Según Polo, la CHJ confiaba en que Emergencias transmitiría la información relevante como indicaban los protocolos, y en ese momento se había acordado que se enviarían los avisos necesarios a la población.