Valencia
‘A grandes males, pequeños comercios’: la campaña de Confecomerç para “reivindicar lo cercano frente a lo global”
La Confederación de Comercio de Alicante, Castellón y Valencia (Confecomerç) ha lanzado su nueva campaña bajo el lema ‘A grandes males, pequeños comercios’. Esta iniciativa busca fomentar una reflexión sobre el modelo comercial que deseamos adoptar como sociedad a través de nuestras decisiones de compra, promoviendo “lo cercano frente a lo global”. La campaña pone el foco en las grandes plataformas de venta online y las condiciones laborales asociadas a productos de bajo coste.
Con un enfoque creativo que incluye un spot audiovisual, carteles y un nuevo diseño de bolsas, la campaña del comercio local anima a enfrentar los desafíos económicos, sociales y medioambientales que se presentan, destacando que el comercio de proximidad no solo es una alternativa, sino a menudo una solución, afirmó Rafael Torres, presidente de Confecomerç, durante la presentación de la campaña.
Torres mencionó que, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, la venta online en España alcanzó los 25.742 millones de euros en el cuarto trimestre de 2024, con más de 470 millones de transacciones. Más de la mitad de estas compras se realizan en plataformas extranjeras, lo que, según Torres, representa “una fuga de valor económico” y agrava el impacto ambiental debido al transporte, exceso de embalaje y la alta tasa de devoluciones, tres veces mayor que en el comercio físico.
El spot de la campaña sigue la línea de las campañas anteriores que, como recordó Torres, lograron viralidad y reconocimiento a través de diversos premios. En esta ocasión, se enfatizan los aspectos cotidianos del pequeño comercio: el trato personalizado, el consejo experto, la cercanía y el compromiso con la comunidad. Todo esto bajo la idea de que “cada decisión de compra es una oportunidad para afectar o transformar el modelo económico y social de nuestra región”.
Reivindicar lo cercano implica reducir las emisiones contaminantes mediante el desarrollo local, ya que el dinero gastado en comercios locales se reinvierte en el municipio; ofrece una mejor experiencia al cliente mediante atención especializada y conocimiento del producto; y promueve una mayor sostenibilidad mediante el consumo responsable, menor tasa de devoluciones y menor impacto ambiental.
El presidente de Confecomerç subrayó la necesidad de repensar el modelo económico que deseamos. “Apostar por el comercio local es apostar por el trato humano, la confianza, la sostenibilidad y el desarrollo del entorno. No se trata solo de una forma de consumo, sino de una manera de entender la vida y construir comunidad”, declaró Rafael Torres.
Torres también criticó a empresas como Shein, Temu y Amazon, argumentando que la importación sin control de productos de moda rápida genera diversas problemáticas, como la falta de transparencia en la producción, controles de calidad deficientes y condiciones laborales inciertas. Expresó su preocupación por la falta de regulación, señalando que mientras el comercio tiene que atenerse a más de 3.000 normativas, estas plataformas no enfrentan el mismo nivel de normativa.
Además, citó un estudio del Ministerio de Consumo que revela que más del 70% de las ofertas de Black Friday en estas plataformas resultaron ser falsas y criticó las sanciones impuestas como “ridículas”.
Sobre el turismo, Torres destacó que, a pesar del aumento de visitantes durante la campaña de verano, este incremento no se ha reflejado en las ventas del comercio local. Aunque el gasto turístico creció un 8,3% en julio en comparación con el mismo mes del año pasado, los comercios locales sufrieron una caída en su facturación.
Finalmente, Torres lamentó que las dotaciones presupuestarias al sector no son acordes con su importancia, siendo el comercio el mayor empleador de la Comunidad Valenciana. Exigió un presupuesto que no solo incluya la reconstrucción tras adversidades, sino también la “construcción” y el “desarrollo del sector”. Señaló que, aunque hay que mantener servicios fundamentales como la sanidad y la educación, no deben recortarse los recursos para un sector ya históricamente desfinanciado.



