29 de octubre de 2025
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Productores de caqui apoyan más plaguicidas por plagas crecientes

Productores de caqui apoyan más plaguicidas por plagas crecientes

Aumento de las plagas amenaza la producción de caqui en la Comunidad Valenciana

La producción de caqui en la Comunidad Valenciana, especialmente en las comarcas del sur de Valencia, enfrenta una presión alarmante causada por la proliferación de plagas agrícolas. Esta crisis fitosanitaria pone en peligro uno de los cultivos más importantes de la región, tanto por su relevancia económica como por su papel en la sostenibilidad agrícola local.

Productores y sindicatos agrarios han alzado la voz solicitando a las autoridades una respuesta inmediata. La demanda principal es clara: se necesitan más plaguicidas autorizados y eficaces para hacer frente a las especies invasoras que diezman las cosechas.

El cultivo de caqui, motor económico valenciano

España es el principal productor de caqui (Diospyros kaki) de Europa, y más del 90% de esa producción se concentra en la Comunidad Valenciana. En concreto, la comarca de La Ribera cuenta con miles de hectáreas dedicadas a este fruto, exportado principalmente a países del norte de Europa gracias a su calidad, sabor y apariencia.

La variedad más cultivada es el caqui Rojo Brillante, reconocido por su dulzura y textura firme. Sin embargo, los agricultores advierten que toda la cadena productiva se encuentra en riesgo a causa de un número creciente de plagas invasoras, que escapan al control de los tratamientos autorizados en la Unión Europea.

Una evolución preocupante: más plagas, menos herramientas

Uno de los principales desafíos del sector se centra en la escasa disponibilidad de fitosanitarios eficaces. Muchos de los productos que anteriormente permitían mantener las plagas bajo control han sido retirados del mercado por normativas europeas más restrictivas. Esta situación ha dejado a los agricultores en una posición vulnerable.

Las principales plagas que afectan al caqui en la actualidad incluyen:

  • La mosca de la fruta (Ceratitis capitata): Daña el fruto durante la maduración.
  • La psila (Trioza erytreae): Afecta hojas y brotes, ralentizando el desarrollo del árbol.
  • La araña roja (Panonychus citri): Succiona la savia del árbol y provoca el debilitamiento general.
  • Pulvínidos (Saissetia oleae y otros): Se alimentan de la savia y producen melaza que favorece el desarrollo de hongos.

Estas plagas no solo afectan a los ingresos de los productores, sino que también comprometen la calidad del fruto, dificultando su comercialización especialmente en mercados exigentes.

Los agricultores exigen más herramientas para luchar contra las plagas

Frente a esta situación crítica, organizaciones agrarias como la Unió Llauradora y AVA-ASAJA demandan de forma urgente un cambio en las políticas fitosanitarias. Consideran que la normativa actual impide utilizar productos necesarios para garantizar un nivel adecuado de protección del cultivo.

Desde estas entidades se hace un llamamiento tanto al Ministerio de Agricultura como a la Unión Europea para que revisen la lista de plaguicidas permitidos, con el fin de autorizar de forma excepcional o permanente sustancias específicas que han demostrado su eficacia y seguridad cuando se aplica en condiciones controladas.

Argumentos a favor del uso de plaguicidas eficaces

Las asociaciones agrarias defienden su posición con los siguientes argumentos:

  • El control de plagas no solo protege el caqui, sino que evita la expansión a otros cultivos colindantes.
  • El uso responsable de productos fitosanitarios permite mantener altos estándares de calidad alimentaria.
  • Evitar la pérdida de cosechas reduce el impacto económico en comunidades dependientes del sector agrario.
  • Los tratamientos actuales son insuficientes y provocan pérdidas de hasta el 50% en algunas explotaciones.

Alternativas en estudio: control biológico y técnicas sostenibles

A pesar de la presión para recuperar algunos productos fitosanitarios prohibidos, ciertos colectivos abogan también por la agricultura integrada o el uso de insectos beneficiosos para el control de plagas. Los ensayos realizados hasta la fecha muestran resultados prometedores, pero todavía son insuficientes para cubrir las necesidades de una producción a gran escala.

Proyectos piloto en marcha

Algunas cooperativas agrarias han emprendido proyectos piloto con sistemas alternativos de control de plagas como:

  • Sueltas controladas de depredadores naturales, como Chrysoperla carnea.
  • Instalación de trampas cromáticas y feromonas.
  • Uso de bacterias beneficiosas para eliminar larvas en las raíces.
  • Aplicación de tratamientos biológicos a base de extractos vegetales.

No obstante, estos métodos requieren una inversión importante en tecnología, formación y seguimiento constante, lo cual no está al alcance de todos los agricultores de la región.

El desequilibrio entre exigencias ecológicas y necesidades productivas

Los productores de caqui denuncian el doble rasero normativo que impera en Europa, donde se restringe el uso de plaguicidas a nivel interno, mientras siguen importándose frutas tratadas químicamente desde países extracomunitarios como Turquía, Marruecos o Sudáfrica.

Esta competencia desigual pone en desventaja a los productores locales, quienes deben cumplir con normativas más estrictas que afectan directamente su rentabilidad y capacidad de competir en los supermercados europeos.

Solicitan medidas urgentes

Ante este problema estructural, los agricultores exigen:

  • Revisión de los acuerdos comerciales con terceros países.
  • Mayor control en frontera para detectar residuos no permitidos.
  • Compensaciones económicas por pérdidas causadas por plagas.
  • Programas de investigación para desarrollar nuevas soluciones fitosanitarias sostenibles.

Caqui valenciano: una joya agrícola en peligro

El futuro del caqui valenciano está en juego. Las plagas agrícolas no solo están minando las cosechas, sino que provocan el abandono progresivo de tierras dedicadas al cultivo, con graves consecuencias sociales, económicas y medioambientales. El retroceso de este cultivo significaría una pérdida significativa para la economía agrícola regional y la biodiversidad de la zona.

Si no se toman medidas rápidas y eficaces, el sector del caqui podría enfrentarse a una crisis irreversible. Es una responsabilidad compartida —de autoridades, agricultores y consumidores— garantizar la viabilidad de una actividad agrícola de la que dependen miles de familias.

Conclusión: más plaguicidas o alternativas eficaces para salvar el caqui

En un contexto cada vez más complicado para el sector agrícola mediterráneo, los productores valencianos de caqui reclaman con urgencia el acceso a herramientas eficaces que les permitan proteger sus cultivos frente a plagas nuevas y persistentes. Ya sea mediante la recuperación de ciertos plaguicidas específicos o el desarrollo de soluciones sostenibles e innovadoras, es fundamental actuar ahora para garantizar la continuidad de un cultivo emblemático, sostenible y rentable.

El caqui de Valencia no puede esperar. El equilibrio entre producción responsable y sostenibilidad pasa por escuchar a quienes cuidan la tierra cada día.

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