El Ayuntamiento de Valencia “espera y desea” que se resuelva “cuanto antes” el recurso relacionado con el proyecto del futuro Museo Sorolla, según manifestó el portavoz del equipo de gobierno, Juan Carlos Caballero. El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) ha decidido paralizar temporalmente la licitación para la redacción del proyecto de rehabilitación del Palacio de las Comunicaciones, en el antiguo edificio de Correos de la plaza del Ayuntamiento, debido a un recurso presentado por el Colegio de Arquitectos de la Comunitat Valenciana (COACV).
La administración autonómica había lanzado, el 1 de octubre, la licitación del proyecto de rehabilitación por un valor de 1.952.735 euros. Se había anunciado que el edificio se transformaría en 2026 en un museo para exhibir más de 220 obras de Joaquín Sorolla, fruto de un acuerdo con The Hispanic Society of America. Sin embargo, el Colegio de Arquitectos impugnó la licitación, lo que llevó al TACRC a suspender el procedimiento hasta que se resuelva el recurso.
Caballero destacó la importancia cultural de esta iniciativa, afirmando que se trata de “un proyecto importante para la ciudad” al ubicar el Museo Sorolla en uno de los edificios más emblemáticos, con piezas provenientes de Nueva York y colecciones valencianas.
Por otro lado, el concejal de Compromís, Pere Fuset, ha instado a la Generalitat y al Ayuntamiento de Valencia a reconsiderar el destino del Palacio de las Comunicaciones. Fuset criticó el gasto de más de 17 millones de euros para una exposición temporal, sugiriendo que las obras de Sorolla podrían exhibirse de manera adecuada en el Museo de Belles Arts de Valencia. Además, propuso transformar el Palacio en una gran biblioteca pública con espacios para jóvenes.
Fuset argumenta que su propuesta ofrecería un “uso social, cultural y permanente” al edificio, garantizando la preservación y exposición adecuada de las obras de Sorolla. Compromís ya había presentado una moción para este fin, la cual fue rechazada por PP y VOX. Fuset concluyó criticando lo que llamó “un gasto desmesurado” y defendiendo alternativas más sostenibles y enfocadas en el vecindario.