La clínica dental que atendió a la niña fallecida no tenía permiso para sedación intravenosa
La clínica dental privada ubicada en Alzira, Valencia, donde fue atendida la niña de 6 años que murió el pasado jueves, carecía de autorización sanitaria para efectuar técnicas de anestesia, lo que incluye la sedación mediante fármacos intravenosos. Así lo han confirmado fuentes de la Conselleria de Sanidad este sábado. El centro estaba autorizado solo para practicar odontología-estomatología, lo que le permite utilizar anestésicos locales sin requerir permisos adicionales.
La menor fue ingresada a las 16:52 horas del jueves en el servicio de Urgencias del Hospital de la Ribera, en Alzira, en estado de parada cardiorrespiratoria. Pese a los esfuerzos de los facultativos por reanimarla, no lograron salvar su vida. Ante este suceso, el servicio de Inspección de la Conselleria ha abierto un expediente informativo para investigar las circunstancias y ha ordenado la suspensión provisional de la actividad de la clínica. Además, un juzgado de Alzira ha iniciado las diligencias previas en relación al fallecimiento.
Las investigaciones han sido trasladadas por la comisaría de Policía Nacional de Alzira al grupo de Homicidios, mientras se espera el resultado de la autopsia de la menor, según han informado fuentes policiales.
Coincidentemente, el mismo jueves a las 15:11 horas, otra niña de 4 años, que también fue atendida esa mañana en la misma clínica dental, acudió a Urgencias del Hospital de la Ribera. La menor presentaba fiebre, vómitos y somnolencia. Tras estabilizarla y evaluarla, los médicos decidieron trasladarla en SAMU a la UCI pediátrica del Hospital Clínico de Valencia, donde permanece internada en estado estable, tal como indicaron fuentes de la Conselleria.
En declaraciones a À Punt, la propietaria de la clínica aseguró que la niña fallecida salió del centro dental “aparentemente bien” y afirmó que el anestesista no comprende qué pudo haber ocurrido. Según explicó, a la menor no se le realizó una operación con anestesia general, sino una sedación intravenosa para extraer dientes de leche y hacer empastes. Destacó que la niña comenzó a sentirse mal posteriormente y que aún no se sabe “qué ha podido pasar”, añadiendo que “están investigando el lote de la anestesia”.